Sharia
El Mes de Shaban

Sobre el Mes de Shaban y la noche de la Absolución (Muzzafer Efendi RA.)
Sohbets
No Hay Nada que Temer, si le Temes a Allah

(Continuación de sahbet anterior)
Tosun Beyrak Efendi.
8 de Diciembre del 2001 parte 2

Artículos
Sobre la Noche de la Ascención

Del libro Irshad de Muzzafer Efendi RA
Beneficios, devociones, historia...

Trabajo
Hacer y Ser

Por George Gurdjieff
Para hacer, verdaderamente, antes hay que ser...
 
 
   

Ibn Al-Arabi a caballo con dos estudiantes
 

Consejos de Sabios
"Busca la Verdad, te encontrarás a ti mismo en ella."
Ibn Al Ärabi.

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Oh, tú que buscas la verdad, ven, ten pena de ti mismo. Encuentra una cura para la enfermedad de la ignorancia por la cual tomas a tu imaginación como la auténtica realidad y con la cual has de sufrir toda tu vida. Mientras puedas, busca una cura, día y noche, hasta que te sientas a salvo de cualquier miedo.


Ves a alguna gente que se encuentra en paz, lejos de la enfermedad de la ambición, aunque ellos tengan menos de lo que tú tienes. Mientras tanto, tú te encuentras en medio del dolor y oprimido por todo lo que tienes.

Ciertamente vendrá un día en el que te arrepentirás de todo esto, pero será demasiado tarde. Busca la sabiduría ahora, empieza a aprender y deja la ignorancia que has tomado como si fuera conocimiento. Busca la compañía de aquellos que han venido a conocer la verdad y aprende su lenguaje de modo que puedas entender lo que ellos dicen. La Salvación se encuentra en un hombre perfecto para ti.

Después que encuentres a un maestro perfecto para ti, deja que tu amor por él sea tu guía. Es por él que aprenderás a encontrarte a ti mismo y a encontrar la verdad de tu propio ser.

El Imam Ali, que Allah esté complacido con él, preguntó al Mensajero de Allah (saws): ¿Qué acción puedo llevar a cabo que no sea inútil?"

El Mensajero (saws) contestó:

“Busca la verdad. Te encontrarás a ti mismo en ella: por lo tanto conócete a ti mismo. Busca la compañía del sabio, del que conoce. Permanece de acuerdo con lo que dice, porque uno entiende únicamente algo con lo que está de acuerdo. Sé sincero en lo que digas –una sola lengua no puede decir dos palabras diferentes. Ni el engaño ni el fraude deberían entrar en tus pensamientos. No menosprecies nada ni a nadie, porque todos y todo, en su ser, desean la misma cosa. No toques algo que no sea tuyo. Evita los lugares abarrotados y con muchedumbre, e incluso en tales lugares trata de estar contigo mismo, porque éste también es un lugar donde la verdad se manifiesta. Ése es el lugar donde la verdad se encuentra. Si haces todo esto, tu vista llegará al final de los mundos y al final de los cielos, y serás uno y completo. Luego, tu vida no se verá desperdiciada en lo indebido y estarás a salvo de las tentaciones y el dolor”.

Oh, buscador de la verdad, el camino hacia la verdad es muy corto. Es más cercano a ti que tu propia vena yugular, aunque existan setenta mil barreras, todas creadas por ti. El único que ya posee conocimiento entiende.

¿Qué te he dicho acerca de quien es negligente?

Él no está aquí. ¿Y qué es lo que el animal escucha sino ruido? Ni huye ni se acerca. Si no entendiste, no estás aquí.

Déjame decirte esto, de modo que puedas juzgarte a ti mismo. Si conoces, estarías con el Hombre, no con los animales que tienen forma de hombres.Un día los habitantes dejarán este lugar. Cada célula retornará al polvo y tú serás abandonado por ti mismo. ¡Ay de aquél que no se conoce a sí mismo! Luego caminarás solo...

Oh, tú que deseas entender el despertar de este estado de descuido, mira la realidad, admite que ahora estás ebrio y que todo lo que conoces es sólo tu imaginación. Si honestamente buscas la verdad, si realmente deseas levantarte, debes primero obtener la verdad de morir antes de morir. Debes morir antes de morir a fin de estar vivo. Debes dejar la imaginación de este mundo de modo que puedas llegar a tu destino.

Para aprender la constancia y el amor, debes sufrir que el amado se oculte de ti y sólo si eres paciente en el sufrimiento encontrarás la fe. Pero si clamas que ya posees fe y te exhibes a ti mismo adorando al único que tú clamas que merece recibir tal fe, esperando Su recompensa… repentinamente, un día te encontrarás a ti mismo, cara a cara con la verdad que debería haber sido adorada. Sólo en ese momento será demasiado tarde. Estarás muerto. Te arrepentirás, pero será en vano.

He ido hacia allá y he vuelto y estoy comunicándote las noticias. Sólo cuando tu alma tenga forma humana podrás ganar o perder. Aprende las lecciones de todo lo que veas, pero nunca digas: “¿Por qué no sucedió de otra manera?”.

No hay sino trozos y pedazos y parecen estar desconectados. Trata de unirlos, usando tu raciocinio. Permanece en el ahora, pero contemplando el final.

Sé que este reino tiene un dueño y el Sultán vive en el palacio de tu ser.

Conócete a ti mismo y luego no tendrás miedo cuando tengas que encontrarte con Él. No mires nada por encima del hombro, no trates de tomar la parte que corresponde a alguien más, conoce y discrimina lo correcto de lo que no lo es, lo justo de lo injusto – el ser humano es edificado con el ladrillo del sustento lícito y en el mortero del consejo del sabio. El ser humano es destruido por aquello que es ilícito, por el parloteo del ignorante.

Sé consciente, toma nota de lo que ves. Escucha a tu conciencia y habla con la razón. Actúa correctamente incluso cuando estés solo. Conoce cuál es tu lugar y sé humilde. Arrodíllate y siéntate despacio en la presencia del sabio. No hables hasta que seas preguntado. Si se te pregunta, sé breve y di únicamente lo que sabes. No seas egoísta. Debes saber que la verdad está contigo siempre y en todo lugar. Se leal y digno de confianza con respecto a tus amigos.

Habla gentilmente al ignorante. Sé cortés y calmado en la presencia del sabio. Si preguntas a un maestro, hazlo con respeto. Nunca preguntes con la intención de probar y acepta la respuesta manteniéndote de acuerdo con ella, incluso si no era la que esperabas. Si la rechazas, tú mismo te estarás rechazando.

En el palacio de tu ser hay muchas cámaras, con Sus tesoros secretos, pero el palacio es de Él. No hay otro más que Él. Si tú aceptas ser Su siervo, compórtate como un siervo, pero si te has convertido en el hombre perfecto, entonces eres el sultán; todo es tuyo y tienes que mantenerlo a salvo y seguro.

Si no te conoces a ti mismo, no eres ni sultán, ni siervo. Debes estar preparado, serás puesto en vergüenza y nunca verás al Sultán de sus dominios. Luego serás sólo polvo arrojado acá y allá con cada soplo de aire. Aférrate al Único que tiene conocimiento de modo que tú lo tendrás también. De otro modo, te encontrarás desconcertado y confundido.

El propósito de venir a este mundo es conocerte a ti mismo y conocer la Verdad. En esta etapa de tu vida eterna debes aprender a diferenciar la verdad de la falsedad. No gastes tu única vida en vano.

Si te llamas a ti mismo ser humano, entonces sube a la cumbre de tu ser, donde encontrarás la razón, y busca. Mira las tierras llanas, las cimas y las cascadas – hay muchas grietas tremendas- de modo que puedas estar a salvo del miedo.

Aquéllos que son incapaces de discernir la verdad de la falsedad caminan ciegos a través de la vida. Aun ahora siguen corriendo en círculos.

Cada hombre es responsable por su propia alma. Para muchos, lo que ellos creen saber es un velo, evitando que ellos puedan descubrir el secreto. Se preguntan unos a otros, ¿qué lugar es éste?, ¿Quién lo construyó? – desconcertados, el ciego guía al ciego.

Aquél que se siente alto, busca y mira hacia abajo. Aquél que es bajo se dirige y busca arriba.

Desde el tiempo en el que Él reunió a las almas y les preguntó: “¿No soy acaso vuestro Señor?” hasta la llegada del ser humano perfecto, ciento veinticuatro mil mensajeros benditos han venido y pasado. Cada uno dijo una cosa y muchos hicieron caso.

Luego, el Último Bendito vino y vio al Constructor en lo que Él había construido, mostrándonosLo manifestado en Su creación. Aquel que ve, ve. ¿Qué es esto para un ciego? Si estas ciego, encuentra un guía que sea capaz de ver. Pero ¿cómo el ciego podría saber si alguien ve?

La verdad que buscas no tiene antes, ni después; no está ni en el pasado, ni en el futuro. Está en el ahora. No tiene ni arriba ni abajo. Está donde tú estás. No tiene derecha ni izquierda. Es el centro. Es un océano que encaja en cada existencia, porque todo lo que existe proviene de una sola existencia.

Aquéllos que ven algo feo en El son rechazados, porque la luz viene de la flama en un candelero de cristal, donde cada cristal refleja la luz de la misma vela. Toda la creación no es sino un solo ser.

No era mi intención darte un consejo, por frecuente que la verdad sea dicha y que todos lo que escuchan se desvíen. Sólo aquéllos que estén destinados a escuchar, escucharán.

No hablo por mí mismo. Es la verdad la que habla por compasión. La verdad no desea que alguien sea consumido por el fuego. Alguien que se encuentra en la miseria, a pesar de tener los bolsillos llenos de gemas, que rechaza poner sus manos en sus bolsillos, no puede llamar tirano a aquél que le dio los tesoros y las manos con las que sujetarlos.

Él, que es el más Justo de los justos, dijo:

Y el que haya hecho el peso de una brizna de bien, lo verá;
Y el que haya hecho el peso de una brizna de mal, lo verá. (Zilzal, 7).


Ibn Al- Arabi.

   
 

Sharia
El Mes de Shaban
Sobre el Sagrado mes de Shaban y la noche de la absolución.

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Es el mes del Profeta, la Paz y las Bendiciones sean con él, en el escriben los destinos. Por esto el Profeta, la paz sea con él, le gustaba ayunar mucho en él. Es meritorio ayunar todo lo que se pueda en estos dos meses (Rayab y Shaban). Los lunes, jueves y días de luna llena, o bien Rayab, Shaban y Ramadan enteros. La gente que no acostumbrada regularmente no debería ayunar en la última quincena de Shaban.


La Noche de la Absolución
D
el libro Irshad del Sheikh Muzzafer Ozak (ra)

Cuán Bendita es la noche del Decimoquinto día de Shaban. Esta bendita noche es llamada, la Noche de Absolución.
Tiene cinco rasgos especiales:

1. "Cada sabio mandato se clarifica".
2. "La adoración y la obediencia son particularmente meritorias".
3. "La misericordia divina viene e inunda esa noche".
4. "El perdón divino llega".
5. Como hemos explicado, la completa intercesión se le concede al Mensajero (saws).

La prueba de esto es que, en esta noche, hay un aumento notable en el agua de Zamzam en la Kaba. Este suministro extra de agua ocurre por costumbre divina. En esta noche, la Comunidad entera de Muhammad es bendecida con el perdón divino, salvo esos distraídos que se alejan de Allah y huyen como si fueran ladrones de camellos. (También se los exceptúa a aquellos que no se arrepienten de beber y de fornicar, quién practica la brujería y hechicería, los que desobedecen a sus padres y quienes guardan rencores. Tampoco obtendrán el perdón divino aquellos que están llenos de odio, quienes permanecen enfadados con un creyente compañero por más de tres días.)

No sabemos cuál noche es la Noche del Poder, ya que nuestro Glorioso Señor la ha mantenido como un secreto para nosotros; pero Él ha especificado cortésmente el día del medio de Shaban, la noche del Decimoquinto día, como un momento en el cual los creyentes pueden acceder a bendiciones peculiares.

Nuestro Maestro nos dice en una de sus Nobles Tradiciones: "El mes de Rajab es el bendito Mes de Allah. Shaban, el Espléndido es mi mes. Ramadan es el mes de mi Comunidad". Por consiguiente, a través de la compasión del último Profeta de Allah, nosotros conocemos los misterios de su propio mes, Shaban el Espléndido; ese sublime regalo y la misericordia divina llegan y abundan durante la noche del decimoquinto de este mes.

Según Nasr ibn Said, nuestro Maestro dijo lo siguiente acerca de estas manifestaciones divinas: "Fue durante la decimotercera noche de Shaban que Gabriel (as) vino a mí y dijo": "¡Mensajero de Allah! Levántate, durante esta decimotercera noche de Shaban, el Espléndido ya que es el momento para la vigilia y la oración. Es el momento cuando son aceptadas las súplicas, por lo tanto pídele a Allah el conceder intercesión para su Comunidad. Para esto es su deseo". Por consiguiente, yo me levanté y le pedí a mi Señor por mi Comunidad hasta la aparición del alba. Entonces Gabriel bajó y dijo: "¡Buenas noticias, O Mensajero de Allah! El Uno Todo Glorioso te saluda. Él lo ha concedido a un tercio de su Comunidad". Mientras lloraba le pregunté: "O Gabriel, dígame acerca de los otros dos tercios restantes. ¿Qué ha pasado con ellos y que les sucederá?". Pero Gabriel contestó: "No tengo ningún conocimiento acerca de su condición!"."Durante la decimocuarta noche de Shaban, Gabriel (as) bajó y dijo: "¡O Mensajero de Allah! Levántate, ya que es el momento para la vigilia y oración. Pide a Dios por su Comunidad. Ésta es una noche inundada por la misericordia divina". Por consiguiente, me levanté y Le pedí a mi Señor por mi Comunidad hasta la aparición del alba. Gabriel (as) vino a decirme que se me había concedido a los dos cuartos de mi Comunidad". Llorando le pregunté: "Oh Gabriel (as), que será de último tercio?". Pero él se fue, mientras decía: "Yo no lo puedo saber, O Mensajero de Allah!". "Gabriel descendió nuevamente durante la decimoquinta noche de Shaban, la Noche de la Absolución, diciendo":"¡Levántate, O Mensajero de Allah! Ésta es la Noche de la Absolución". "Por consiguiente, me levanté, a rendir culto, y pedí a mi Señor por mi Comunidad". Gabriel bajó para decir: "¡Buenas noticias, O Mensajero de Allah! El Glorioso Señor lo ha concedido para su Comunidad entera. Para su Comunidad que afirma Su Unidad. Ellos no atribuyen socios a Allah. Ellos proclaman Su Unidad. Por consiguiente. Él se los ha concedido a todos, a través de la luz de "Ningún dios sino Allah " y a través de su intercesión. Usted ve a través del favor de Allah para ti y tu Comunidad, cuán bendita es esta noche. Levanta tu bendita cabeza y mira a los cielos: ¿Qué es lo que ves?". "Miré y vi que las puertas del cielo habían sido abiertas, revelando otro mundo. Todos los ángeles, desde el primer nivel del cielo hasta los del propio Trono, estaban buscando el perdón por mi Comunidad. A la puerta de cada cielo un ángel estaba haciendo la proclamación". "El heraldo en el primer nivel del cielo estaba anunciando la buenas nuevas de perdón y Paraíso, clamando:"¡Cuánta bendita y buena fortuna esta noche para aquellos que se postran ante su Señor!". "El ángel en el segundo cielo estaba llamando: "Buenas noticias para aquellos que se postran ante su Señor esta noche. ¡Cuán afortunados son aquellos que agradecen esta noche a su Señor"!. "El ángel a la puerta del tercer cielo estaba clamando: "Buenas noticias para aquellos que recuerdan a su Señor esta noche"' "El ángel en el cuarto cielo estaba clamando: "Cuán benditos y afortunados son aquellos que oran a su Señor". "El ángel en el quinto cielo estaba dando las buenas nuevas a aquellos que llorar por amor y temor a Dios: "Bendito el ojo que llora esta noche por temor a Allah". "Éste era el lamento del ángel en el sexto cielo: "¡Buenas noticias para aquellos que hacen un buen trabajo esta noche!". "En cuanto al ángel en el séptimo cielo, él dijo: "¡Buenas noticias para aquellos sirvientes que recitan el Qur'an esta noche!". Luego él lloró: "Clamen, Clamen por su Señor. ¿Nadie preguntará? Lo que se pregunte se responderá. Hagan su súplica. Sus súplicas se aceptarán. Arrepiéntase, que su arrepentimiento será aceptado y esta recompensa puede ser suya. Busquen el perdón, que ustedes pueden recibir el perdón y la absolución".

En otra Noble Tradición, nuestro Maestro dijo: "En la decimoquinta noche de Shaban, las puertas de la misericordia están abiertas para mi Comunidad desde la puesta hasta la salida. En esta noche, aquellos de mi Comunidad que merecen el Infierno, todavía pueden ser liberados del Fuego, excediendo, por lejos, en número a toda la lana de las ovejas de la tribu de Kalb".

¡Vean, creyentes! Aquél que se postra ente su Señor en esta noche, será elevado. El paraíso será para aquellos que se postran ante su Señor en esta noche. El Señor recuerda a aquellos que lo recuerdan esta noche. Se conceden los deseos a aquellos que oran a su Señor esta noche. La misericordia es obtenida por aquellos que lloran esta noche por temor de Allah, porque el Fuego no puede tocar el ojo de quien que llora por temor de Dios. Ningún océano, río ni bien puede apagar el fuego del Infierno, pero las lágrimas del ojo que quien llora por amor y temor de Allah, si pueden extinguirlo. Cuando la Resurrección comience, todas las criaturas morirán, así como los insectos, el césped y los árboles se mueren en el otoño o el invierno. Entonces Allah devolverá la vida a todas las criaturas que se han muerto, así como el césped y los árboles renacen en la primavera, y como todos los insectos se despiertan del sueño. Todos nos levantaremos de nuestra tumba e iremos a la llanura de Arasat, el Lugar de la Resurrección. Las personas entrarán allí en tres grupos separados. El primer grupo estará montando las montañas del Paraíso y llevarán los vestidos del Paraíso. Éstos son los Profetas, el virtuoso, el sincero, los amantes, los mártires, los campeones de la fe, el devoto y el sabio. El segundo grupo vendrá a pie totalmente desnudo. Cuando el Mensajero (saws), describió a este grupo, nuestra Madre la venerada A'isha (ra) preguntó: "O Mensajero de Allah, ¿los hombres no mirarán a las mujeres?". Contestó nuestro Maestro: "Oh A'isha, tal será ese día que nadie verá a otro o podrá pensar en cualquiera otra cosa que no sea en si mismo. Cada persona estará atenta de lo que él ha hecho, pesado por los pecados que él ha cometido. Él entrará en presencia del Omnipotente abrumado por sus pecados, llevando sus órganos ofendedores en sus espaldas"... "él efectivamente llevará una carga el Día de Resurrección" (20:100)

El tercer grupo estará formado por los canallas que niegan la resurrección después de la muerte, atribuyen incapacidad a Allah, mientras preguntan: "¿Puede este cuerpo volver a la vida una vez que se ha deteriorado y volverse polvo?". Quiénes se olvidan se que ellos fueron creados de una gota de líquido y quién declaran una ruidosa hostilidad hacia Allah. Cuando ellos salgan de sus tumbas, estos incrédulos preguntarán cosas tales como: "¿Qué nos está pasando a nosotros? ¿Quién nos ha devuelto a la vida?". Y los ángeles contestarán: "Éste es el día que les fue prometido por Allah, el Todo Misericordioso, y del cuál les fue informado por los Mensajeros: este es el Día de la Resurrección, el Día de la Asamblea, el día cuando su vergüenza sea expuesta. Ésta es la Corte Suprema y éste es el día cuando los oprimimos se vengarán de sus opresores. Éste es el día que ustedes han una vez negado". Diciendo esto, los ángeles los arrastrarán de sus tumbas y los instigarán a caminar hacia la llanura de Arasat. Ellos llegarán al Lugar de la Resurrección caminando sobre sus rostros...

Cuando nuestro Amo describió esta escena, uno de los Compañeros dijo: "O Mensajero de Allah, ¿cómo ellos caminarán en sus caras?" y él contestó: "Como las serpientes o los gusanos de tierra caminan sobre sus caras". Toda la humanidad se congregará al Lugar de la Resurrección, allí quedarán rodeados por los ángeles de los siete niveles del cielo y los siete niveles de la tierra, en números conocidos sólo por Allah. En cuanto al Infierno, asaltará a las personas en toda su furia, chamuscándolos con sus llamas. Entonces, cuando todos los Profetas se arrodillen clamando: "¡Yo, yo!" Muhammad Mustafa, Príncipe de los dos mundos y amado del Omnipotente, se postrará hacia los adornos del Trono, pidiendo en súplica a Allah: "No te pido por mi, por mi Fátima, mi Hasan, mi Husayn o mi Ali. Permite que todos ellos sean sacrificados por causa de mi Comunidad. Mi Comunidad es todo lo que te pido!".

Gabriel descenderá, rociará encima del Infierno un poco de agua de un vaso en su mano. El fuego rebajará, perdiendo su vehemencia anterior y su terror. Cuando nuestro Maestro pregunte por la naturaleza de este agua, Gabriel dirá: "O Mensajero de Allah. Este agua consiste en las lágrimas vertidas por su Comunidad por el amor y afecto divino y del temor a Allah".

¡Así que, cuántas buenas noticias para aquél ojo que llore esta noche por temor a Dios y por amor a Allah!. Sus lágrimas habrán apagado el fuego del Infierno. Aquellos que hacen buenos trabajos esta noche son amados de Dios. Aquellos que reciten el Qur'an hablarán con él. Aquellos que pregunten y pidan, sus deseos serán concedidos. El suplicante será recompensado y el penitente será perdonado. Los pecados por los que ellos se arrepienten se volverán como si ellos nunca los hubieran cometidos. Aquellos que buscan el perdón esta noche obtendrán el perdón y la absolución.

Dijo el Mensajero (saws): "Cuando alguien se arrepiente por sus pecados, es como si él nunca los hubiera cometido".



masalam

   

Tosun Efendi
 

Sohbets
No Hay Nada que Temer, si le Temes a Allah
(Continuación de sahbet anterior)
SOJBET DEL SHEIJ TOSUN BEYRAK EFENDI.
8 de Diciembre del 2001
parte 2
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No hay nada que temer, si le temes a Allahutallah. Una mentira es una mentira. Pero la peor mentira, es mentirse a sí mismo. Mentirse a sí mismo.
Y la peor mentira, es decirse a uno mismo, que uno es autosuficiente, porque ahí empieza el temor. No eres autosuficiente. Todo el dinero del mundo, todo esto de ir al gimnasio y ser musculoso, y todas las vitaminas que puedas tomar, ¿te va a salvar de un pequeño microbio que va entrar en ti y te va a matar?...



Ahora si cuentas con Él, bueno, no hay nada más poderoso que Él. Especialmente si lo sirves, si le eres leal y por sobre todo si lo amas. Entonces eres la persona más feliz, más a salvo, mas grande, más exitosa que uno puede ser en esta vida y en el más allá. Ahora, si te mientes, al menos miéntete de esa manera como les dije. Porque la imitación eventualmente se hace real.

Incluyan esta oración en sus cinco oraciones al día:

“¡Oh! Señor, haz que mis imitaciones sean reales”.

Incluyan esto en su oración, es la oración más importante que les aconsejo hacer.

Porque todo lo que hacemos nosotros, todos nosotros, es una imitación. Nuestras oraciones, son imitación.
Nuestro ayuno es una imitación y está bien, porque cuando eran pequeños, imitaron los sonidos que oían de sus padres y aprendieron a hablar, ¿no?. Imitaban a sus padres que caminaban sobre sus piernas y aprendieron a caminar. Entonces imiten primero, porque no importa que edad tenemos, tenemos que empezar en un momento a caminar, tenemos que empezar a hablar.
Entonces imiten y recen que un día esa imitación se haga real.

Los niños son más puros, no tienen sus corazones tan llenos de suciedad como nosotros. Entonces les es más fácil, a los niños, aprender. Por eso les digo que siempre miren bien a los más jóvenes. Los mejores de nosotros que estemos haciendo tanto tiempo nuestras oraciones, definitivamente, no somos mejores que los jóvenes. Yo soy mucho peor que un adolescente, incluso, que se mal comporta en general. Porque son tantos años, ¿no?, cuenta, setenta y cinco años, ¿cuántos pecados puedo hacer?, ¿y cuántos pecados puede hacer un adolescente de quince años?. Aunque hubiese pecado todos sus años, imagínate.
Lo que les estoy diciendo, los cobardes y los avaros, no lo están escuchando, los que no lo son, sí están escuchando.

Tengo la esperanza que Allahutallah haga que esta conversación sea efectiva para los que están afligidos por esta enfermedad, amin.

... Te vuelve loco, hace insoportable esta vida y el más allá. Lo peor que uno puede temer es que le hagan daño, sentir dolor. Aprendan de las mujeres. A pesar de que mi esposa lo niega, los doctores dicen, que la mujer cuando está dando a luz, el dolor que siente, es igual al peor dolor que uno puede sentir en la muerte. Y ahí están, sentadas, como si nada....

¿Qué es dolor?. Todos hemos visto el dolor, lo hemos sentido, viene y va. Pero lo que es peor que el dolor, es la muerte. Es algo que eventualmente nos va a suceder. Es algo seguro, va a suceder. Allah promete, al creyente: “va a sacar el alma de tí, como un pelo de la mantequilla, no vas a sentir nada”. La mayoría de nosotros, a lo que tememos, es al acto de morir y es estúpido esto. No tememos a lo que va a pasar después, sino al acto de morir.

Algunos estúpidos, temen a lo que va a pasar dentro de la tumba, a que los gusanos y las lombrices lo van a comer. No vas a sentir nada. Creo que la mayor parte de nosotros, - tengo la esperanza y rezo para que sea así, - siente esto, este poco de calma que realmente viene, de la poca importancia del sí mismo. Uno se siente de alguna manera, impotente, uno no se siente tan presumido. Uno se siente más calmado, menos presumido, y menos capaz, por lo tanto uno está más receptivo, como una esponja, una esponja seca que puede imbuirse de lo que venga del Ramadán.

Uno tiene que sacar provecho. No sean una esponja estúpida seca. Imbúyanse de lo que hay allá afuera en el ambiente. Hay muchos beneficios que recibir cuando uno está en este estado. Cuando estamos en nuestro estado normal, presumidos, tenemos nuestra armadura, no se puede sacar tanto provecho. Si nada sucedió hasta ahora, tienen que esforzarse, reflexionar, pensar, estar conscientes de su estado. Porque si aún sólo están hambrientos, piensen en esas otras personas, que también tienen hambre y no porque escojan estar hambrientos....

Hay mucha gente que está mucho más hambrienta que tú, y no porque sea Ramadán, sino porque no tienen que comer.
En cuanto ya tenemos unos cuantos dólares en nuestra cuenta corriente, nos olvidamos de Dios. Podemos perderlo en dos segundos, todo.

Cuando el Sultán Suleimán era el poder en el mundo, que su alma me perdone por decir esto, pero era el Bush del tiempo, Astagfirullah, escribió un poema, donde dice que no hay nada más valioso que respirar saludablemente, porque él se enfermó al final. Todo el poder, todas las riquezas, no eran nada, no son nada, junto a un aliento de salud. Los doctores te dicen que te puedes matar a tí mismo con estas mentiras imaginarias, te puedes agarrar cualquier enfermedad.

Para algunas personas el sentido de la vida es divertirse, para algunas personas el sentido de la vida es la tragedia. Una vida sin tragedia no tiene sentido, tiene que haber enfermedad, muerte, tortura, y si no hay, te la inventas.

Assalamu Aleykum.

   
 

Artículos
MIRAJ: La Noche de la Ascensión Celestial del Profeta Muhammad (swas)
Del libro: "IRSHAD" - Sheikh Muzaffer Ozak al Yerrahi al Halveti
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Bismi'llâhi'r-rahmani'r-rahîm
En el Nombre de Allah, Todo Misericordioso y Compasivo

"¡Gloria a Quien una noche hizo viajar a Su siervo desde la Mezquita Inviolable hasta la Mezquita más lejana, aquella cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle parte de Nuestros signos! Verdaderamente Él es Quien oye y Quien ve." [17:1]

Un día, nuestro Maestro estaba sentado en un rincón de la Kaaba adorando al Señor de Todos los Mundos. Le rogó a su Señor que su gente pudiera obtener una guía correcta. El execrable Abû Jahl llegó junto con una banda disoluta, y se detuvieron a charlar al lado de la Kaaba. Estaban tramando contra el Islam y planeando dos malas jugadas a los Musulmanes.


Uno de ellos notó a nuestro Maestro y le mencionó su presencia a Abû Jahl, que se aproximó inmediatamente al Mensajero de Allah junto con su banda disoluta. "Oh Muhammad", dijo Abû Jahl burlonamente, "¿realmente eres un profeta?" El glorioso Mensajero tomó la pregunta seriamente y respondió con dignidad: "Sí, soy un Mensajero; soy un Profeta".

Ante eso, esa pandilla libertina empezó a mofarse con descarado sarcasmo: "¿Cómo puedes ser un profeta? Eres un huérfano; no fuiste a la escuela; no tuviste ningún maestro; Abû Tâlib te crió como a un pobre huérfano. ¿Cómo te atreves a ignorar las limitaciones de ese humilde origen y tener la pretensión de ser un profeta? Quizás haces esa afirmación con la intención de convertirte en nuestro igual o incluso en nuestro jefe. Abandona esa pretenciosa noción. Si la condición de profeta le llegara a alguien, si una cosa semejante realmente pudiera ocurrir, me hubiera llegado a mí o a alguno de mis pares como 'Utba o Ubayy ibn Khalaf".

"Ellos son gente educada como yo; también son líderes de nuestra tribu. Puedes haber reunido unos cuantos seguidores, pero no son gente rica e iluminada como mis amigos. Son esclavos y rebaños de camellos; son nuestros sirvientes que viven de nuestras sobras. Es la escoria de nuestra gente la que se ha unido a ti. Los que están conmigo son los miembros ricos y poderosos de esta nación, abandona entonces esa afirmación tuya. ¿Cómo podríamos compartir la creencia de esos esclavos y sirvientes—ese grupo de campesinos? ¿Cómo podríamos sentarnos en su compañía? Nosotros somos grandes hombres, líderes de la tribu, mientras que aquellos que creen en ti son gente pobre y esclavos".

Con semejantes crueles e ilógicas palabras, rechazaron al Mensajero de los Mensajeros, puro de corazón, y se marcharon.

La misma escena se repitió primero con el incrédulo Ubayy ibn Khalaf y su banda, después con Wâlid ibn Mughîra y otros líderes de Quraysh, todos igualmente obstinados en su incredulidad, depravados, corruptos y errados. Fue como si todos hubiesen conspirado juntos.

Esos ataques irracionales entristecieron verdaderamente al Mensajero de los Mensajeros. Qué obstinados eran esos hombres. ¿Por qué el hecho de ser un pobre huérfano le impediría ser un profeta? Qué persona de erudición o experiencia pudo producir algo semejante a este Poderoso Corán, que él había traído al mundo sin tener el beneficio de escuela, universidad, maestro o profesor. Era un milagro que este Corán le hubiera sido revelado a un iletrado sin educación formal.

Llegaron al extremo de la burlona e irrespetuosa insolencia hacia este salvador, enviado para invitarlos a la salvación, al éxito, a la humanidad, al Paraíso y a Allah. Esa gente obstinada y envidiosa, o no sabía qué era realmente un Mensajero y Profeta, o su rechazo era deliberado, de cualquiera de las dos formas, estaban confundiendo la condición de Profeta con la condición de rey y jefe tribal. Estaban buscando en el Profeta, la paz sea con él, los atributos que necesita un gobernante mundano. ¿Pero qué podía hacer un hombre si había crecido como un huérfano? ¿Por qué debía ser eso un impedimento para que se convirtiera en un Profeta? Ciertamente el venerable Adán era un Profeta y Mensajero, ¿pero tuvo un padre y una madre? En cuanto a nuestro Maestro Jesús, él tuvo una madre pero ningún padre, sin embargo él también fue un Profeta y Mensajero.

Nuestro Maestro bendito no dio respuesta alguna a las palabras desdeñosas del ignorante o los incrédulos envidiosos. Su corazón puro estaba dolorosamente herido y sus ojos benditos llenos de lágrimas. Triste y perturbado, se fue de la Kaaba a la casa de su prima, Umm Hâni, la hija de Abû Tâlib y hermana del Imán Alî.

Su rostro bendito mostraba las marcas de la pena. Viendo al Mensajero sumido en esa perplejidad, Umm Hâni le tomó las manos y le preguntó qué le pasaba. Cuando oyó de los irrespetuosos ataques que tanto habían apenado a nuestro Maestro, Umm Hâni dijo: "Oh Mensajero de Allah, son bien conscientes de que tú eres un verdadero Profeta: Actúan así por envidia". Luego añadió: "Nosotros hemos aceptado tu Misión. El Señor Todo Glorioso mismo ha proclamado y confirmado tu Misión. ¿No es eso suficiente para ti?"

La envidia es un terrible hábito. Aquellos que sufren de ella son incapaces de distinguir la verdad de la falsedad; caen en un abismo tal que son tan malos como el demonio, si no peor. El envidioso está lleno de un fuego consumidor, más caliente aun que el fuego del Infierno. Se rebaja a cualquier clase de maldad. No sabe nada del honor, la virtud y la santidad. En Su Noble Corán, el Todo Glorioso dice: "Refúgiate en Mí de la envidia del envidioso". ¡Sin duda nos refugiamos realmente en Él!

Fue ese fuego de la envidia lo que llenó a los incrédulos de Quraysh, afligiéndolos más intensamente con cada día que pasaba. Trataron de extinguir la luz de la guía que brillaba delante de ellos, pero cuanto más fuerte soplaban, más relucientemente brillaba. Era como si hubieran estado todos ciegos. Dado que no podían ver esa luz, ese sol de guía, no tenían nada más que desdén para aquellos que siguieron al emisario de Dios a la salvación.
Llegó la noche y cayó la oscuridad.

Entristecido por el despreciable tratamiento que había recibido durante el día, nuestro Maestro oró antes de acostarse a dormir. Su bendito corazón estaba dolido y las lágrimas humedecían sus ojos.

Apenas si se había dormido, cuando el Señor de la Majestad dijo:

"¿Oh Gabriel, sabes qué noche es ésta? ¡Esta noche, transmite mi orden y buenas nuevas a todos Mis Mundos! Esta noche llevaré a Mi bienamado a Mi estación. Mis Cielos, Mi Árbol de Loto, Mi Casa Próspera, Mi Trono, Mi Escabel y Mi Paraíso se adornarán con el polvo de los pies de Mi bienamado. Dile a Isrâfil que deje su trompeta por esta noche; le he ordenado servir a Mi bienamado. Que Miguel posponga la distribución de provisiones. Que Azrâ'il deje la recolección de almas por esta noche. A ellos y a ti les he concedido el honor de servir a Mi bienamado. Por esta noche, que Mâlik apague el fuego del Infierno. Que los guardianes del Infierno no se muevan de su lugar. Que Mi Paraíso se adorne nuevamente. Dile a Ridwân que las huríes, los pajes y los asistentes deben prepararse. Que usen vestiduras celestiales nuevas y se pongan sus adornos. Deben prepararse para recibir a Mi bienamado. Esta noche he invitado a Mi bienamado Muhammad. Que vistan al sol del empíreo. Que el cielo se arregle más espléndidamente que en una noche común. Que las estrellas resplandezcan con más brillo que lo usual. ¡Que las almas de los Profetas se preparen para saludar a Muhammad! Oh Gabriel, ve al Paraíso y busca para Mi bienamado una túnica espléndida, una corona, un cinturón y el corcel celestial llamado Burâq. Que se ponga la túnica, la corona sobre la cabeza y que se ciña el cinturón. ¡Que monte a Burâq; que cabalgue para ver Mi Trono, Mi Escabel y Mi Paraíso! ¡Dale Mi saludo a ese Mensajero! Ahora está acostado en la casa de Umm Hâni, triste y desanimado por la crueldad de esos incrédulos".

"¡Que venga! ¡Que contemple Mi Trono, Mi Pedestal y Mi Paraíso! Esos incrédulos han estado diciendo: 'Tú eres pobre, mientras que nosotros somos ricos. El poder y la fuerza nos pertenecen a nosotros. No tienes amigos excepto mendigos y esclavos'. Oh Gabriel, ¿quién es realmente pobre, quién es rico, quién es poderoso, quién es humilde, quién es temporal, quién es eterno? Esta noche, le concederé Mi gracia y favor como nunca lo he hecho, y nunca lo haré, con ningún otro Mensajero y Profeta. Le mostraré los favores que he preparado para su Comunidad. Oh Gabriel, él es muy precioso para Mí. Es una bendición para dieciocho millones de mundos. Si no lo hubiera creado, no habría creado este universo. Soy su ensalzador. Por él he creado todo. Para Mí lo he creado a él. Soy testigo de su condición de Profeta. Él es Mío y Yo soy suyo. Oh Gabriel, trátalo cortésmente; que esta noche tu bondad sea mayor que la de cualquier otra noche. Te has pasado veinte mil años realizando una oración de dos ciclos para Mí. Ningún siervo Mío jamás Me adoró de una manera semejante. Como recompensa a esa adoración, te he concedido el favor de servir esta noche a Mi bienamado".

Ese venerable Gabriel fue al Paraíso, en donde vio que los corceles celestiales estaban pastando en manadas. Todos estaban felices y contentos, a excepción de uno llamado Burâq, que estaba pálido y pesaroso. Estaba llorando en un rincón, su cara manchada de lágrimas y llevando la marca del amor.

El venerable Gabriel se acercó a la pobre bestia, intrigado por su condición. "¿Qué te sucede? ¿Por qué no comes o bebes? ¿Por qué estás tan pálido y pesaroso? Este es el Paraíso, la morada de la felicidad; aquí no hay llanto, no hay tristeza" . Burâq encontró las palabras para decir: "Me aqueja el dolor del amor. Mi amor es mi constante compañero. No lo he visto, pero he oído su nombre. Ese nombre es mi remedio. Si veo su belleza, mi cara se iluminará de alegría. Hace miles de años que me encuentro en este estado. Oí una voz que exclamaba: '¡Oh Muhammad!' A partir de ese momento, he estado enamorado del dueño de ese nombre. Tú me ves aquí, la morada de la felicidad. Pero esta es sólo mi forma exterior; en realidad, me encuentro en el fuego de la separación. El amor es mi regalo, mi alegría las lágrimas. Esos son los fieles testigos de mi amor. Mi palidez y pesadumbre son mi deleite, las lágrimas que fluyen el símbolo de mi amor. Con toda seguridad este dolor mío me guiará a su remedio. Un día me unirá a mi amado. Mi dolor se ha convertido en mi remedio".

"¡Buenas noticias, Oh Burâq!" exclamó Gabriel. "Esta noche te guiaré hasta tu amado. Tu inmutable paciencia en el amor te ha llevado al que amas. Ese ser extremadamente santo no es tu bienamado solamente; todas las criaturas han sido creadas por amor a él. El Señor de Todos los Mundos es su amante también, como lo son el Escabel, la Tabla, la Pluma y el Paraíso. Sus amantes son innumerables. Así como tu amor por él te ha llevado ahora hasta él, así un día su amor los unirá con él; esta condición tuya es ciertamente una prueba de eso."

"Dicen que el amante está con su amado. Ven Burâq, partamos camino a tu bienamado Muhammad. . ." En un instante habían alcanzado la ciudad de la Meca y arribado a la Kaaba. Todos los otros nobles ángeles fueron también, y la Meca y el cielo encima de ella se llenaron con los ejércitos de ángeles.

Esta era una noche extremadamente importante. Esta noche, Allah le mostraría a Su bienamado maravillas peculiares a Su Esencia de Divinidad, admitiéndolo al misterio de los Dos Largos de Arco, una estación inaccesible para cualquier otra criatura. Al Mensajero Elegido, se le permitiría atestiguar maravillas ocultas a la vista de criaturas y ángeles, incluso de aquellos ángeles próximos al Trono. Esta noche, sería llevado al "Palacio Más Allá del Espacio".

Allí, cada dolor encontraría mil clases de remedios. Los pecados de los siervos de Allah se perdonarían por amor a Su bienamado, y a la Comunidad entera de Muhammad (La paz sea con él) se la salvaría del Fuego y se le concedería el Paraíso; se revelaría el misterio de los Dos Largos de Arco y se daría a conocer la Unidad de la Esencia Divina.

Por la manifestación de los Atributos, se revelarían las manifestaciones de la Esencia. Amante y bienamado se unirían. Le mostrarían las estaciones de todos los Mensajeros, guiaría las almas de los Profetas en la adoración; iría más allá de la Estación de Gabriel. Se perdonaría a todos los pecadores de la Comunidad de Muhammad y se los darían al Mensajero. Aprendería el secreto de "y ciertamente tu Señor te dará". El Todopoderoso le dirigiría noventa mil palabras a Su bienamado. Se revelarían misterios, tales como ninguna lengua podría decir y ninguna pluma escribir.

De acuerdo a Ibn 'Abbâs, nuestro Maestro dijo:
"Había terminado de adorar y me había ido a la cama. Dándome cuenta de que había llegado Gabriel, me senté en la cama. Vi a Gabriel parado allí, diciendo: 'Oh Mensajero de Allah, saludos para ti de Allah'. Esta noche Él te invita. He venido a buscarte. Esta noche, el Todo Glorioso te hará un gran honor; nadie antes que tú alcanzó jamás gracia y favor tan exaltados, ni se le conferirá semejante bendición a nadie después de ti. Nadie vio ni oyó jamás de semejante gracia y favor como los que tú tendrás esta noche. Vayamos ahora, porque te ha llegado tu momento. Esta noche, eres el huésped del Rey. Ningún predecesor mereció jamás tal dádiva, ni será capaz ningún sucesor de lograr tal exaltación".

El venerable Moisés conversó en el Monte Sinaí con Nuestro Señor, de cuya Existencia toda la Creación depende. "Mi Señor", rogó, "Muéstrame Tu Bello Semblante. Permíteme ver. ¡Permíteme contemplar Tu Belleza!" Pero se le dijo: "Moisés, no Me puedes ver; ¡no eres capaz de verme! Pero mira la montaña, Me manifestaré a ella, Si la montaña puede soportar Mi manifestación, también tú serás capaz de hacerlo" . Pero la montaña no pudo soportar la manifestación divina y se disolvió en pedazos. El venerable Moisés cayó en un desmayo. Cuando recobró la consciencia, dijo: "Mi Señor, Te declaro exento de los atributos de imperfección; te califico con los atributos de la perfección. Ante Ti me arrepiento. Sin verte, soy uno de los primeros en tener fe en Ti". Moisés, el Interlocutor, deseaba ver. Pero había sido incapaz de ver. Ahora, Dios Todopoderoso deseaba mostrarse a Sí Mismo a Su bienamado.

Cómo podía suceder eso, no lo podemos saber; sólo Allah conoce la manera. Las seis direcciones no se aplican a Él; Él es incuantificable y Su modalidad es desconocida para nosotros. Existe más allá de la dirección, la localización y el tiempo. Él se mostraría a Su bienamado. Pero esto no se lo prometería solamente a Su bienamado, sino también a nosotros los pecadores, los miembros de su comunidad. Algunos rostros muy honrados contemplarán la Belleza y la Perfección del Señor en la Resurrección. Se nos concederá este favor. Para verlo a Él, sin embargo, el ojo debe estar preparado.

En cuanto a aquellos que no ven la verdad y la realidad en el mundo de abajo, el Corán nos dice que no sólo no verán al Señor de los Mundos; a aquellos que le dan la espalda al Corán y a Su bienamado se los resucitará ciegos. La vista le pertenece al ojo que llora por Dios, a aquellos que obedecen a la realidad y la verdad.

El Mensajero dio las buenas nuevas a sus Compañeros: "¡Veréis a vuestro Señor del Jardín del Paraíso, así como contempláis la luna el día quince del mes!" En otras palabras, la manifestación divina le será aparente a cada creyente de acuerdo a su capacidad.
Como ya hemos dicho, la manera de eso está más allá de nuestro conocimiento; sólo Allah la conoce. Dios está exento de localización espacial. Él se mostrará a Sí Mismo a los creyentes, y los creyentes Lo verán. Como Allah quiera. . . Que Allah nos conceda Su gracia a todos nosotros. Amén. Por el bien del Jefe de los Mensajeros.

Nuestro Maestro dijo: "Oí la voz de Gabriel, el Confiable. Oí lo que me dijo. Me levanté enseguida y busqué un jarro para poder llevar a cabo mi ablución. En ese momento, Ridwân trajo del Paraíso un jarro dorado con incrustaciones de esmeraldas, así como un cuenco con cuatro enormes esmeraldas al frente, que reflejaban la luz del cielo.

"El jarro del Paraíso había sido llenado con el agua de Kawthar, de acuerdo a la orden de Allâh a Ridwân. Hice mi ablución con el agua de Kawthar mientras se vertía de ese jarro en el cuenco. Me llevaron a la Kaaba, al lugar llamado el Sello, en donde me acostaron. Abrieron mi pecho y me sacaron el corazón. Lo lavaron con el agua de Zamzam. Luego lo llenaron con la luz de la sabiduría esotérica y lo volvieron a poner en su lugar. Me vistieron con una espléndida túnica del Paraíso y me enrollaron un turbante en la cabeza; ese turbante también venía del Paraíso. Sobre el turbante se puso una corona, tan brillante como el sol. Me envolvieron la cintura con una fina faja. Su superficie estaba hecha de rubí rojo.

Cuando busqué una montura, Gabriel trajo a Burâq y me dijo que cabalgara. Burâq se plantó. '¿Qué estás haciendo, Burâq?' dijo Gabriel. '¿Qué afrenta es esa?' Pero Burâq respondió: 'No permitiré que me monte nadie más que Muhammad, la paz sea con él'. Entonces Gabriel le dijo: 'Aquí contemplas al que amas, por amor a quien te has estado abrasando noche y día, el bienamado Muhammad de Allah'. Al oír eso, Burâq puso su cara en el suelo, derramando lágrimas de amor mientras rogaba: 'Oh Mensajero de Allah, por amor a ti he abandonado el Paraíso. Dame tu palabra. ¡Promete que volverás a montarme en el próximo Día de la Resurrección, para entrar al Paraíso sobre mi lomo!' "

Nuestro Maestro de la Ascensión dio su promesa, llorando mientras se comprometía a entrar al Paraíso con el mismo Burâq, cuando le llegara el momento de levantarse de la tumba. "Oh Mensajero de Allah", preguntó Gabriel, "¿por qué lloras así?", y nuestro Maestro dijo: "Cuando me levante de la tumba, iré al Sitio de la Resurrección cabalgando a Burâq. ¿Pero mi Comunidad tendrá que ir allí a pie?" En este punto de la conversación, el Verso siguiente fue revelado:

"El día que reunamos ante el Misericordioso a los temerosos en grupos."
[19:86]

Nuestro Maestro se consoló. Ofreció alabanza y agradecimiento a Allah, el Señor de todos los mundos, que también permitirá que su Comunidad cabalgue al Sitio de la Resurrección. Cuando llegue el Día de la Resurrección, los hombres se levantarán de sus tumbas en tres grupos:

i) Los Profetas y Mensajeros, los santos y los justos; a ellos les será enviado Burâq desde el Paraíso. Vistiendo túnicas del Paraíso y disfrutando comida y bebida del Paraíso, montarán esos corceles celestiales y cabalgarán con gran pompa al Sitio de la Resurrección.

ii) Los miembros pecadores de la Comunidad de Muhammad (La paz sea con él). Ellos se levantarán de sus tumbas para ser arrastrados, desnudos y a pie, al Sitio de la Resurrección. Cuando nuestro Maestro mencionó que esa gente sería resucitada en estado de desnudez, la venerable Â'isha, Madre de los Creyentes, preguntó : "¿Oh Mensajero de Allah, no mirarán los hombres a las mujeres que se encuentran entre ellos?" Pero nuestro Maestro respondió: "Â'isha, el Día de la Resurrección será tal, que nadie tendrá ojos más que para sí mismo. Cada persona estará encerrada en sí misma".

iii) Los incrédulos que niegan la resurrección después de la muerte. Esos se frotarán la cabeza con polvo, gimiendo: "¿Quién nos ha levantado de la tumba? ¡Ay de nuestra condición! Solíamos negar este día". Los ángeles dirán, mientras sacan a esos incrédulos de la tumba: "Mirad, esto es lo que el Todo Misericordioso prometió. El Mensajero os dijo que este día sería así". Serán llevados al Sitio de la Resurrección con sus caras contra el piso.

Cuando los nobles Compañeros oyeron de esto por el Profeta, le preguntaron: "¿Oh Mensajero de Allah, cómo puede caminar un hombre arrastrando su cara por el piso?" Nuestro Maestro respondió: "¿No habéis visto cómo se arrastran las serpientes y los gusanos sobre sus caras? Así es cómo se arrastrarán los incrédulos mientras los llevan al Sitio de la Resurrección".

Cuando nuestro Maestro, el Rey de los Profetas, oyó las buenas nuevas, que Allah había prometido graciosamente dejar que los justos cabalgaran al Sitio de la Resurrección, montó alegremente a Burâq. Gabriel había venido con los ejércitos de ángeles. Nuestro Maestro nos cuenta que los ejércitos angelicales de Miguel e Isrâfil se ordenaron detrás de él a su derecha e izquierda.

Cuando nuestro Maestro quiso separarse de estos poderosos ángeles, el venerable Isrâfil dijo: "Oh Mensajero de Allah, he adorado a mi Señor durante tantos años para poder servirte esta noche, y he sido honrado con este deber" . Nuestro Maestro le preguntó cómo había adorado y orado.

Dijo el venerable Isrâfil: "Adoré durante muchos miles de años debajo del Trono. Luego el Todo Poderoso dijo: '¿Qué quieres? Te concederé tu deseo'. Respondí: 'Mi Señor, el intercesor de la comunidad de pecadores, el Sultán del Día de la Resurrección; parece que has inscrito su nombre sobre el Trono, junto con Tu propio Noble Nombre. Cuando llegue a la existencia corpórea, déjame pasar una hora a su servicio'. Dijo el Señor: 'Accedo a tu pedido. Habrá una noche en la cual le posibilito acercarse a Mí, a ese Profeta reverenciado cuyo nombre he inscrito al lado del Mío. Lo transportaré desde un lugar en la tierra hasta Mi universo más elevado. Le mostraré maravillas particulares a Mi Esencia. Le abriré las puertas de Mis tesoros. Lo llevaré de la Meca a Jerusalén, y desde allí lo llevaré adonde Yo quiera. Puedes tener el honor de escoltarlo esa noche desde la Meca a Jerusalén' ".
Los otros ángeles poderosos también estaban contentos de servir esa noche a nuestro Maestro, el bienamado del Señor. Para obtener ese honor, habían adorado a Allâh durante muchos miles de años.

Nuestro Maestro continúa su relato: "Burâq aterrizó en un lugar que había divisado. En ese lugar había muchos árboles. El venerable Gabriel dijo: 'Mensajero de Allah, desciende aquí y lleva a cabo tus oraciones'. Me bajé y realicé mis oraciones, luego le pregunté a Gabriel el nombre del lugar al que habíamos llegado. 'Esta es Medina la Iluminada', dijo. 'Pronto migrarás a este lugar'. Seguimos adelante hasta un lugar donde la tierra era blanca. Gabriel me dijo que descendiera y orara, de modo que hice lo que me pidió. Luego Gabriel me preguntó dónde estábamos. Cuando le dije que no lo sabía, él dijo: 'Esto es Midian. El venerable Moisés llevó a cabo sus oraciones debajo de este mismo árbol, cuando estaba huyendo del Faraón'.

"Volví a montar a Burâq y llegamos a un lugar sagrado. Seguí las instrucciones de descender y orar. Luego Gabriel dijo : 'Mensajero de Allah, este es el Monte Sinaí. Aquí es donde el venerable Moisés solía conversar con Allah'. Volví a montar y cabalgué hasta que vimos un pabellón. Otra vez desmonté y oré como se me dijo que hiciera. Luego Gabriel dijo: 'Mensajero de Allah, este es el pabellón donde Jesús, el hijo de María, nació'. Más tarde, vi a un grupo de personas plantando semillas. Cada semilla producía instantáneamente setecientas. Cuando pregunté quiénes eran esas personas, Gabriel dijo: 'Esos son los miembros de tu Comunidad que gastan su riqueza en la causa de Allah. Por esa buena acción reciben setecientas recompensas'. Luego vi otro grupo.

Los ángeles les estaban destrozando las cabezas con rocas; esas cabezas volvieron a crecer, sólo para ser destrozadas otra vez, después volvían a crecer como nuevas. Gabriel explicó: 'Los que están sufriendo un tormento semejante son los miembros de tu Comunidad que descuidan las oraciones. Son los que oran, pero están distraídos y no alzan completamente la cabeza cuando se levantan de la inclinación y la postración. Hacen las oraciones con renuencia, sin darles la menor importancia. Aunque oran, también sirven a los incrédulos, a los tiranos y a su propia naturaleza inferior' .

"Luego vi otro grupo. Estaban desnudos y hambrientos, rodeados de hierbas encendidas, que los ángeles los forzaban a comer como animales. Cuando pregunté quiénes eran, Gabriel dijo: 'Esos son los miembros codiciosos de tu Comunidad, que no pagan la limosna debida. Son aquellos que carecen de compasión por el pobre, el débil, el destituido, las viudas y los huérfanos'.
"Luego vi otra compañía. Una comida deliciosa estaba dispuesta delante de ellos, pero en vez de esa comida pura estaban comiendo carroña maloliente. Gabriel explicó: 'Mensajero de Allah, esos son los adúlteros y fornicadores de entre tu Comunidad. Aunque tienen a su disposición alimento legal, eligen comer carroña por haber cometido actos ilegales como el adulterio y la fornicación'.

"Luego vi otro grupo. Estos estaban apilando madera, pero no la podían levantar. Cuando pregunté quienes eran, se me dijo: 'Esos son los miembros avaros de tu Comunidad. Aunque nunca podrían agotar la riqueza que poseen, no están satisfechos y tratan de acumular más aún. Son aquellos que aman los bienes mundanos y tratan de apilarlos. Ellos acumulan fuego en el Infierno, porque violan los derechos humanos, al no tener la voluntad de aligerar su carga y dar a otros lo que les corresponde'.

"Luego vi una gran roca, en la cual había un pequeño agujero. Una serpiente salió del agujero, se hizo más grande, después trató de volver a entrar. Cuando no pudo meterse, empezó a dar vueltas alrededor de la roca, confundida. Pregunté el significado de eso, y Gabriel explicó: 'Esa roca representa el cuerpo de tu Comunidad. El pequeño agujero representa sus bocas. La serpiente simboliza las malas palabras, el lenguaje ilegal y la murmuración. Habiendo emitido esas cosas, no serán capaces de retractarse y tragarlas. Por lo tanto deben sufrir el tormento en este mundo y en el Más Allá. Dile a tu Comunidad que guarden sus bocas de maldecir, abusar, murmurar, del lenguaje grosero y la charla descuidada, de modo que puedan salvarse en este mundo y en el Más Allá'.

"Luego vi un hombre. Estaba luchando para sacar agua de un pozo. Cuando el balde llegó al borde del pozo, estaba vacío. El hombre se estaba esforzando en vano. '¿Qué representa?', pregunté. Dijo Gabriel: 'Aquellos de tu Comunidad que adoran sólo por alarde. La veneración que no es para Allah es tan inútil como la penalidad de ese hombre, porque aquellos cuya veneración es mera ostentación ciertamente no recibirán recompensa alguna en el Más Allá. Todo lo que consiguen es fatiga'.

"Las gentes que vi a continuación, tenían labios colgantes, que los ángeles cortaban con tijeras ardientes. Cuando pregunté quienes eran, se me dijo: 'Esos son los miembros de tu Comunidad que actúan como informantes y aquellos que prestan falso testimonio'.

"Luego vi otro conjunto de personas. Los ángeles les estaban cortando la carne y les ordenaban que se la comieran. Cuando se negaban, los ángeles les pegaban y los obligaban a comer. Cuando le pregunté a Gabriel quienes eran y por qué estaban soportando ese tormento, respondió: 'Esos son los murmuradores de tu Comunidad'.

"Luego vi otro grupo de personas; tenían rostros sucios, ojos pálidos y labios caídos; de sus bocas fluía sangre y suciedad. Cada uno sostenía una botella encendida en una mano y una taza encendida en la otra, en donde se vertía el pus que fluía de sus bocas. Cuando habían llenado su taza con sangre y suciedad los ángeles los forzaban a beberla. Ese era su tormento. Cuando pregunté sobre ellos, Gabriel dijo: 'Oh Mensajero de Allah, esos son los miembros de tu Comunidad que mueren sin arrepentirse de haber bebido alcohol'.

"Luego vi otro grupo. Tenían vientres hinchados y grilletes en los pies. Trataban de levantarse, sólo para tropezar y volver a caer. '¿Quienes son esos?' pregunté. Gabriel, la paz sea con él, dijo: 'Esos son los usureros, esos miembros de tu Comunidad que le roban a la gente sus bienes y los consumen injustamente' .

"Luego encontré un grupo de mujeres. Tenían los rostros sucios; usaban ropas encendidas y los ángeles las estaban golpeando con látigos encendidos. Se gritaban unas a otras. Le pregunté a Gabriel, la paz sea con él, quiénes eran esas mujeres, y me dijo : 'Esas son las mujeres de tu Comunidad que han cometido adulterio y fornicación o han tratado mal a sus esposos y sólo han mostrado ingratitud por los beneficios que les proporcionaron sus esposos'.

"Luego vi un grupo de hombres que estaban siendo decapitados. Cuando pregunté quiénes eran, Gabriel dijo : 'Esos son los asesinos de tu Comunidad; son aquellos que siguen adelante con los feudos de sangre'.

"Luego vi un grupo que sufría los tormentos más violentos. De sus bocas y narices salían llamas y estaban a merced de dos ángeles que blandían látigos encendidos. '¿Quiénes son?' pregunté, y Gabriel respondió: 'Esos son los hipócritas. Están sufriendo ese tormento porque, mientras sus bocas profesaban fe, sus corazones estaban llenos de incredulidad e hipocresía. ¡Merecen ser castigados en las profundidades inferiores del Infierno!'

"Verdaderamente los hipócritas estarán en el nivel más bajo del Fuego."
[4:144]

"Luego encontré un grupo de personas que estaban encarceladas en un valle de fuego. En cuanto se habían quemado hasta reducirse a cenizas, les volvía a crecer una piel nueva que otra vez se quemaba hasta ser ceniza y de nuevo volvía a restaurarse. Ese era su perpetuo tormento. Pregunté quiénes eran y por qué estaban sufriendo ese tormento, y el venerable Gabriel explicó: 'Esas son las personas que desobedecen a sus padres. Oh Mensajero de Allah, las personas que sufren ese tormento son los hijos pecadores de tu Comunidad, que no aprecian a sus madres y padres, no les obedecen, no les dan lo que les corresponde y no los respetan'.

"Después oí un ruido aterrador que me puso los pelos de punta. Cuando le pregunté qué había causado ese ruido, Gabriel explicó : 'Oh Mensajero de Allah, una piedra cayó en el Infierno. Justo ahora llegó al fondo después de caer durante mil años. Ese es el ruido que oíste'.

"Luego llegué a un valle, en donde el aire tenía un olor nauseabundo. Se podía oír una voz horrorosa, suplicándole a los gritos a Allah: 'Mi Señor, envíame ahora a los incrédulos y los tiranos que me prometiste. Mis cadenas, púas, esposas y grillos, están todos preparados. Tengo tormentos de toda clase en gran abundancia: fruta amarga y agua hirviente, serpientes, ciempiés y escorpiones. Mis barrancos encendidos con fuegos aterradores. Envíame a los tiranos, los incrédulos y los traidores. Me lo has prometido, para que pueda vengar a sus víctimas. Déjame vengarme de aquellos que disfrutaron de Tus beneficios y sin embargo Te atribuyeron socios, de esos impostores pecaminosos que dañaron a la gente. Permíteme cumplir con mi deber' .

Cuando le pregunté quién podía ser ese, Gabriel dijo: 'Ese olor nauseabundo es el hedor del Infierno, mientras que esa voz aterradora es la voz del Infierno' . En respuesta a la súplica del Infierno, el Glorioso y Exaltado dijo: '¡Oh Fuego! ¡Oh Infierno! Te llenaré con aquellos que Me atribuyen socios, con los incrédulos que Me niegan a Mí y a Mis Mensajeros, con los tiranos que lastiman y oprimen a Mis siervos, con los traidores que consumen los derechos de los huérfanos, con todos los hombres y mujeres perversos, y con aquellos autoritarios que no creen hasta el Día de la Resurrección. Te llenaré con hombres y jinn incrédulos y con tiranos obstinados e infieles' . El Infierno dijo: 'Estoy contento mi Señor'.

"Luego llegué a otro valle. Aquí se olían bellos perfumes. Cuando pregunté qué era, Gabriel dijo: 'Una dama mártir y sus hijos yacen aquí. Ese dulce aroma sale de sus tumbas, que contienen los frutos del Paraíso. Las que yacen enterradas aquí son las doncellas de la hija del Faraón, y sus hijos'.

"Después llegué a otro valle más, en donde suaves brisas llevaban por el aire sutiles perfumes. Los sonidos más agradables acariciaron mis oídos, 'Gabriel', pregunté, '¿Qué son esos dulces aromas; qué son esos sonidos encantadores?' El venerable Gabriel explicó: 'Oh Mensajero de Allah, esos dulces aromas vienen del Paraíso y ese sonido encantador es la voz del Paraíso. ¡Escucha Oh Mensajero de Allah! Escuché y oí al Paraíso hacer esta súplica: 'Mi generoso Señor, tráeme ahora a esos siervos Tuyos que me has prometido. Todo ha sido adornado y preparado; mis palacios, pabellones, carpas, satén, brocado y sedas, toda clase de oro, perlas, coral, esmeraldas, rubíes y plata, almizcle y ámbar gris, copas y tazas, fruta de toda clase, ríos de agua, leche, miel y vino, huríes, asistentes y pajes; dádivas en gran abundancia, demasiado numerosas para contarlas. Tráeme ahora a esos siervos especiales Tuyos a quienes has prometido enviarme. Siento impaciencia por recibirlos. Envíame a esos siervos Tuyos, para que pueda acordarles todo honor, respeto y dignidad, concediéndoles toda clase de dádivas' .

A esta súplica, el Más Generoso de los generosos, respondió:
" 'Mi Paraíso, a ti te enviaré a aquellos que creen en Mí y a todos Mis siervos obedientes que dan su corazón a Mi bienamado, que afirman Mi Unidad, creen en Mis Mensajeros y llevan a cabo buenas obras de justicia y veneración por Mí, que no Me adjudican socios y ponen su confianza en Mí. En tus jardines y huertos alojaré a todos los que Me temen y rehuyen Mi castigo, del cual los pondré a salvo. Concederé los deseos, y satisfaré las necesidades de todos los que me someten sus deseos, intenciones y necesidades a Mí en sus oraciones. Multiplicaré las retribuciones y recompensas de aquellos que "Me hacen un préstamo", es decir, que hacen obras de caridad y por Mí dan limosna al pobre y al débil, al destituido y al necesitado. Estaré satisfecho con todas las obras de aquellos que ponen sus vidas enteramente a Mi disposición, confiando en Mí en todo lo que emprenden. Sólo Yo, Allah, soy digno de adoración y fe. No hay ningún otro dios que merezca fe y adoración. Yo cumplo todas Mis promesas. Nunca dejo de cumplir Mi palabra. Todos los creyentes ciertamente llegarán al éxito. Mi Paraíso está preparado para ellos. El Paraíso es el hogar de aquellos que creen en Mí. Aquellos que creen en Mí son tu gente' . (¡Bendito es Allah, el mejor de los Creadores!)
Oyendo estas palabras divinas, el Paraíso dijo: '¡Estoy contento, mi Señor!'

"Oí una voz a mi derecha, llamado: '¡Detente, Oh Muhammad! Tengo una pequeña pregunta que hacerte . 'Tres veces me dijo esa voz que me detuviera, pero la ignoré y seguí adelante. Luego oí una voz a mi izquierda, llamando tres veces: '¡Detente, Oh Muhammad! Espera un momento. Tengo una pregunta para ti' . La ignoré y seguí adelante. Luego apareció una mujer frente a mí, muy bellamente vestida. A la distancia se veía encantadora, pero mirándola de cerca probó ser muy fea.

Pasé por su lado, ignorando sus tres gritos de: 'Detente un momento. Tengo que hacerte una pregunta' . Luego vi delante de mí a un viejo, apoyado en un bastón. Sacudiéndose y temblando, este viejo dijo tres veces: 'Detente. Tengo que hacerte una pregunta. Detente y déjame ver tu hermoso semblante' . Lo pasé de largo sin un momento de pausa. Después vi a un joven bien parecido. Su rostro estaba radiante de luz. Me acogió con: 'Detente ¡Oh Mensajero de Allâh! Tengo que decirte algo' . Burâq se detuvo. Intercambié saludos con el joven, que luego dijo: '¡Congratulaciones, Oh Muhammad! Toda bondad está en ti y en tu Comunidad'. Ensalcé a mi Señor, diciendo : 'Toda alabanza pertenece a Allah'. Gabriel dijo lo mismo.

"Cuando le pregunté quiénes eran esas personas, Gabriel explicó: 'Oh Mensajero de Allah, las voces de la derecha y la izquierda eran las de las religiones corruptas. Si hubieras respondido a su llamado, habrían atrapado a tu Comunidad después de tu muerte y la habrían reducido a la degradación. En cuanto a la mujer, si hubieras respondido a su invitación, tu Comunidad entera habría olvidado a Allah después de tu muerte y se hubiera dedicado a adorar a este mundo. Sus bellos ornamentos y atuendo son símbolos de los encantos engañosos del mundo. Su avanzada edad señala la Resurrección. En cuanto a su fea apariencia vista de cerca, indica que toda la fealdad de la vida mundana queda expuesta cuando se reflexiona.

"'El viejo que se dirigió a ti era Satán el execrable. Trató de explotar tu naturaleza compasiva apareciendo bajo el disfraz de un viejo. Si te hubieras detenido y le hubieras prestado atención, al final de tu vida tu Comunidad habría perdido la salvación engañada por sus artimañas, porque él habría llevado exitosamente al extravío a la mayoría de ellos y los hubiera hecho entrar en el Más Allá sin fe.

"'En cuanto a ese joven radiante y rozagante, representa la religión del Islam. Para él te detuviste. Eso significa que tu Comunidad, desde el final de tu vida mundana hasta la Resurrección, estará segura contra toda astucia del enemigo y con pies firmes en el sendero del Islam' ".

Nuestro Maestro, el Mensajero para hombres y jinn, vio muchas más cosas extrañas y maravillosas antes de llegar a la Mezquita de Aqsâ. Las que relatamos son las más famosas. El relato de nuestro Maestro continúa: "Cuando llegué a la Mezquita de Aqsâ, los ángeles bajaron del cielo para saludarme. Me felicitaron por los favores y dádivas que recibiría de Allah, saludándome con: '¡La paz sea contigo, Oh Primero! ¡La paz sea contigo, Oh Último! ¡La paz sea contigo, Oh Congregador!' Le dije a Gabriel: '¿Qué quieren decir los ángeles al saludarme de esta manera? Allah es el Primero, el Ultimo y el Congregador' . El venerable Gabriel explicó: 'Oh Mensajero de Allah, en el Día de la Resurrección, tú serás el primero que intercederá. Por lo tanto te llaman el "primero". Te saludan con "¡Oh último!", porque eres el último Mensajero que se enviará al mundo'.

"Cuando alcancé las puertas de la Mezquita de Aqsâ, desmonté de Burâq y lo até a una argolla, que me señaló Gabriel. Todos los Profetas habían atado sus monturas en esa argolla. Las almas de todos los Profetas me dieron la bienvenida con honor y respeto.

"Cuando vi a todas esas grandes almas, le pregunté al venerable Gabriel quiénes eran. Dijo: 'Esos son los Profetas y Mensajeros que te precedieron, ¡Salúdalos!' Di mi saludo. Mientras entraba a la Mezquita, se estaba dando la señal para comenzar las oraciones. Miré para ver quién hacía ese llamado, pero Gabriel, la paz sea con él, me condujo al nicho de oraciones, diciendo: 'Tú debes guiar las oraciones, porque tú eres el más digno y noble'. Entonces subí al nicho y guié a todos los Profetas y Mensajeros en la realización de una oración de dos ciclos. Luego regresé para ver a los Profetas, la paz sea con ellos, y conversé con ellos. Todos los gloriosos Profetas ensalzaron solemnemente a Allah, alabándolo por la dádiva divina que les había concedido. Yo también ensalcé a mi Señor, detallando los graciosos favores que me había concedido Dios, Exaltado es Él.

"Abraham, ese amigo especial de Allah, ofreció alabanza y dijo: 'Mi Señor me eligió como un amigo especial Suyo. Me dio un gran dominio. Me mencionó en Su Corán como el padre de tu Comunidad. Fue bondadoso conmigo y con mi hijo, enviando abajo un carnero para sustituir a Ismael. Proclamó nuestra gloria al mundo entero, ordenándome a mí y a mi hijo, Ismael, construir Su Kaaba, y mencionando nuestros nombres en Su Corán y en las oraciones que tú y tu Comunidad hacen. Por mí, convirtió el horno ardiente de Nimrod en luz. Haciéndome padre de Isaac, me dio el honor de ser el abuelo de todos los Profetas. Destruyó por medio de un mosquito a ese Nimrod que me arrojó al fuego' .

"Moisés, el Interlocutor, también ofreció palabras de alabanza, diciendo: 'Alabanza y gloria a Allah, Exaltado es Él, porque habló conmigo directamente. Me dio la Torá. Ahogó al Faraón y a su pueblo en el mar, salvándome a mí y a mi pueblo. Hizo de Aaron mi ministro. Transformó milagrosamente mi bastón, castigando así al faraón. Hizo que llovieran maná y codornices sobre mí y mi pueblo' . Así dio gracias a Allah por Su gracia y favor hacia él.

"Al venerable Moisés le siguió David, la paz sea con él, que dijo: 'Alabanza y gloria al más Majestuoso y Exaltado, porque Él me dio un gran dominio y me hizo rey. Me dio los Salmos. Nos confirió la condición de Profeta a mí y a mi hijo. Hizo que en mi mano el hierro se tornara blando como la cera. Hizo que las montañas y los pájaros se sometieran a mí. Me dio una voz tan dulce que aquellos que la oían se desvanecían, mientras que las colinas y las rocas recordaban a Allah y lo glorificaban junto conmigo. Me concedió el conocimiento de la Ley Sagrada y el buen juicio' .

"Al venerable David le siguió su hijo Salomón. Alabó a Allah recitando la gran cantidad de dádivas que había recibido: 'El Señor Todopoderoso Auto Subsistente me dio el dominio de los vientos, los jinn y los demonios. Solían llevar a cabo lo que a mí se me antojara. Me enseñó el lenguaje de pájaros y bestias. Me prefirió a mí sobre muchos de Sus siervos y me concedió un dominio más poderoso del que nadie después de mí pudo obtener' .

"En cuanto a Jesús, ofreció alabanza y agradecimiento con estas palabras: 'Gloria a tan Exaltado Hacedor, porque así como creó a Adán del polvo, sin madre o padre, así me trajo a la existencia sin un padre y sin materia, simplemente con la orden: "¡Sé!" Me enseñó la Torá y el Evangelio y me instruyó en el conocimiento de la Ley Sagrada. En respuesta a mi oración, Él curó al ciego y al enfermo y devolvió el muerto a la vida. Hizo que mi madre y yo estuviésemos a salvo de la astucia de Satán. Me elevó, vivo, a los cielos' . Por esas y otras dádivas, expresó su gratitud a Allah, Exaltado es Él.

"Cada Profeta-Mensajero alabó y agradeció, enumerando las innumerables dádivas que había recibido. Luego les dije: 'Todos vosotros habéis alabado y exaltado al Señor de Todos los Mundos por las dádivas que os ha dado. Ahora permitidme que os cuente la dádiva divina que yo he recibido. Ese Señor de la Majestad y el Honor, Auto-Subsistente, Todo Clemente, Todo Compasivo, creó mi luz con Su propia luz. En mi honor creó el Trono, el Pedestal, el Paraíso, el cielo y la tierra, todo con mi luz. Con mi luz creó el sol y la luna, las huríes del Paraíso con toda su belleza, y también a Adán. Me envió a todos los mundos, a todos los hombres y jinn, como un portador de buenas nuevas y para dar advertencia. Me convirtió en una bendición para el universo entero. Me envió a todas las criaturas como el Profeta y Mensajero final. A mí me reveló el Poderoso Corán. Hizo de mi Comunidad la mejor de todas las comunidades. Me explicó todo lo que estaba contenido en el Noble Corán que me reveló, enseñándome las ciencias de los antiguos y los modernos. Hizo de mi Comunidad la Comunidad del camino Medio. Abrió mi pecho y me purificó del pecado. Exaltó mi nombre y rango. Me hizo el conquistador de todas las criaturas y el último de todos los Profetas. Por mí, partió la luna por la mitad' ".

Según otra versión un tanto diferente: El venerable Mensajero de Allah llegó finalmente a Jerusalén, donde todos los venerables Profetas-Mensajeros le dieron la bienvenida con sus saludos. Ofrecieron toda clase de alabanzas, bañándolo en luz. Luego caminaron al frente de Burâq hasta la Mezquita de Aqsâ, donde el Mensajero, la paz sea con él, desmontó. Se quedaron parados a su lado mientras Gabriel ataba a Burâq. Después se dirigieron al Mensajero, diciendo: "¡Oh Mensajero de Allah, entra a la Mezquita!" Nuestro Maestro les dijo a todos los Profetas: "Vosotros habéis sido enviados antes que yo. Sería más adecuado que vosotros entrarais primero" . Pero se oyó que el Señor Todopoderoso decía: "Oh Mi bienamado, tu Misión es la última, pero tu luz los precede a todos. Todos fueron creados de tu luz. Es correcto y adecuado que tú tomes la precedencia. ¡Entra a la cabeza de todos ellos!"

El Mensajero entró con Gabriel. Luego, detrás, entraron todos los Profetas a la Mezquita de Aqsa. Gabriel hizo el Llamado a la Oración, luego señaló el inicio de las oraciones. El Mensajero guió a todos los Profetas y a los grandes ángeles presentes en la oración de dos ciclos. Nos cuenta: "Cuando terminó la oración, oí la inspiración: 'Ahora es el momento de la súplica, suplica por tu Comunidad'. Sostuve mis manos abiertas hacia la Corte Exaltada. Hice una humilde súplica a mi Señor, rogándole que los salvara del fuego del Infierno y los admitiera en el Paraíso. Todos los Profetas-Mensajeros y los grandes ángeles, la paz sea con ellos, dijeron: 'Amén' a esta oración mía. En ese momento oí una voz dentro de mi corazón, diciendo: 'Oh Mi bienamado, el lugar en donde estás sentado es la Mezquita de Aqsa. Esta es la Noche de la Ascensión. Has hecho una súplica como Jefe de los Profetas. Los Mensajeros y los ángeles han dicho 'Amén' a ella. Aquél a quien hiciste esa oración es Allah, Señor de la Majestad y la Bendición, el más Misericordioso de los misericordiosos, el más Generoso de los más generosos, que lleva a todos a la luz de Su guía. Tus oraciones han sido aceptadas. Los pecados de tu Comunidad han sido perdonados y ocultados. Ciertamente se salvarán del tormento. En virtud de Mi Poder y Majestad, les he concedido Mi Misericordia. Los alegraré con la visión de Mi Belleza' .

"Esa noche le fueron concedidos a mi Comunidad el Paraíso y la felicidad". (Oh Señor, permítenos morir en la fe. Alégranos con la visión de Tu Belleza. Amén, Oh Todo Misericordioso y Compasivo, en honor del Jefe de los Mensajeros.)
"Cuando salí de la Mezquita de Aqsâ, el venerable Gabriel se encontró conmigo sosteniendo tres copas en su mano. Una contenía leche, otra vino, y la otra agua. Me dijo: '¡Oh Mensajero de Allah, toma una de estas tres copas y bebe!' Elegí la leche y la bebí toda. Quedó una gota y se la di a Gabriel, la paz sea con él, que dijo: 'Has elegido la disposición natural del Islam'.

"Una voz llamó desde lo invisible: '¡Oh Muhammad, si hubieras bebido todas las gotas de la leche que había en el vaso, ni un solo miembro de tu Comunidad entraría en el Infierno!' Volviéndome a Gabriel, le pedí que me dejara beber la última gota de la leche, pero él dijo: '¡Lo que está destinado desde toda la eternidad, lo que está escrito en la Madre del Libro, debe ser cumplido, Oh Mensajero de Allah!'

Luego comenzó la Ascensión. Viajé sobre Gabriel. Entramos al primer nivel del cielo y Gabriel golpeó la puerta. '¿Quién está allí?' dijo una voz desde adentro. Dijo Gabriel: 'Soy yo. Muhammad, la paz sea con él, está a mi lado'. '¿Él ha sido enviado?' dijo la voz mientras nos dejaban entrar. En este primer nivel del cielo vi a un ser radiante. Miraba a su derecha y se reía, luego a su izquierda y lloraba. '¿Quién es él?' le pregunté, y Gabriel dijo: ' Ese es Adán, la paz sea con él'. Lo saludé. 'Bienvenido, hijo mío y Mensajero justo', respondió. Luego el venerable Gabriel explicó: 'Cuando mira a su derecha lo hace feliz ver a los Profetas, Mensajeros y descendientes honestos que proceden de él. Pero cuando mira a su izquierda, llora ante la vista de sus hijos malvados e incrédulos".

En el primer nivel del cielo, todos los ángeles saludaron a nuestro Maestro, el bienamado del Señor, diciendo: '¡Bienvenido, Oh Ahmad! ¡Bienvenido, bienamado de Allâh!' Luego se dieron vuelta para continuar su adoración, realizando de pie su remembranza y glorificaciones.

Nuestro Maestro continúa su relato: "Sobre el ala de Gabriel, me elevé al segundo nivel del cielo. Gabriel golpeó la puerta y el ángel que la cuidaba dijo: '¿Quién eres? ¿Quién está contigo? ¿Ha llegado el bienamado de Dios? ¡Entrad por favor!' Diciendo así, el ángel abrió la puerta al segundo cielo. Una vez adentro, vi a los habitantes de este segundo cielo realizando su adoración y glorificación en una postura inclinada. Al verme, todos exclamaron:

'¡Bienvenido, Ahmad! ¡Bienvenido Mahmûd!' Me recibieron con honor, luego volvieron a inclinarse en adoración, glorificando al Señor de Todos los Mundos en esa posición. Cada uno tenía un hilo de cuentas para orar diferente. Gabriel explicó: Los ángeles del primer nivel adoran al Señor de Todos los Mundos en posición de pie, a diferencia de los del segundo nivel, quienes se inclinan en adoración' . Allí vi al venerable Jesús y al venerable Juan, la paz sea con ellos. '¡Bienvenido honesto hermano Profeta nuestro!' dijeron. Cientos de miles de ángeles estaban glorificando a Allah con estas palabras: '¡Gloria a Allah! ¡Toda alabanza y gloria a Allah, el Más Magnífico! ¡Suplico Su perdón!".

"Cuando ascendimos al tercer nivel, vi ángeles tan numerosos que sólo Allah hubiera podido decir su número. Estaban todos en postración ante el Señor de Todos los Mundos, glorificándolo en esa postura. Cuando me vieron me rindieron honor y respeto. Aquí encontré al venerable José y a Salomón, la paz sea con ellos. Me saludaron con: '¡Bienvenido, honesto hermano Profeta!' Aquí fui testigo de muchas maravillas.

"Al elevarme al cuarto nivel, encontré a todos sus habitantes glorificando a Allah de rodillas. Aquí encontré al venerable Moisés, a Âsiya la esposa del Faraón, y a la venerable María. Todos me rindieron honor y respeto.

"Ascendimos al quinto nivel del cielo. Innumerables ángeles estaban parados en adoración, su mirada dirigida hacia los dedos de sus pies mientras glorificaban al Señor Dios. Estaban parados en serena humildad. '¿Es esta su forma de adorar?' pregunté. Gabriel respondió: '¡Sí, Oh Mensajero de Allah! Adorarán y orarán de esta manera hasta la Resurrección. Pueda la adoración de todos los ángeles convertirse en un deber religioso para tu Comunidad' . Hice la misma oración. Aquí me encontré con los venerables Ismael, Isaac, Jacob y Lot, la paz sea con ellos. Ellos dijeron: 'Ora a tu Señor. Suplícale que aligere la carga de tu Comunidad' . Vi muchas maravillas en este cielo.

"Nos elevamos al sexto nivel del cielo. Aquí, los ángeles estaban haciendo remembranza del Señor de Todos los Mundos en serena humildad. Me saludaron con honor y respeto. Aquí encontré a los venerables Idris y Noé. Se dirigieron a mí y dijeron: '¡Bienvenido, honesto hermano Profeta!'

"Al ascender al séptimo cielo, vi incontables ángeles. Me recibieron con congratulaciones, saludándome con honor y respeto. Aquí encontré a Abraham, que dijo: '¡Oh mi honesto hijo y Profeta, bienvenido!' Me recibió bondadosamente y me ofreció congratulaciones.

"Desde allí, seguimos adelante para alcanzar el Árbol de Loto Ultimo. Fuimos saludados por demasiados ángeles como para que cualquiera menos Allah los pudiera contar. Al ver mi bello semblante, agradecieron a Allah y donaron a mi Comunidad las recompensas por su adoración. Me dieron buenas noticias y me ofrecieron su congratulación.

Le pregunté a Gabriel sobre las multitudes de ángeles que visitaban la Casa Próspera en el Árbol de Loto Ultimo. 'Oh Gabriel' dije, '¿cuántas veces circunvala un ángel esta Casa Próspera?' Respondió: 'Oh Mensajero de Allah, habiendo hecho una vez el circuito de esta Casa Próspera, un ángel no puede circunvalar este lugar otra vez. Esta Casa Próspera es la dirección de la oración [qibla] para el cielo. Aquí es donde las oraciones en congregación se realizan los Viernes. Yo expongo el sermón. Isrâfil actúa como Imán. Miguel hace el Llamado a la Oración. Azrâ'il señala el inicio de las oraciones. Todos los ángeles se unen a las oraciones. La recompensa por guiar las oraciones las recibe el Imán que guía las oraciones de los Viernes en la tierra. La recompensa para el Llamado a la Oración de Miguel, va al Muecín que cada Viernes hace el Llamado a la Oración en la tierra. La recompensa por la señal para empezar, dada aquí por Azrâ'il, es para aquellos que dan esa señal cada Viernes en la tierra. En cuanto a los otros ángeles, ellos dicen: 'Oh Señor, donamos la adoración que hemos realizado a aquellos siervos Tuyos que realizan las oraciones de los Viernes en la tierra'. El Señor Dios dice: 'Habéis donado generosamente la recompensa por vuestra adoración a la Comunidad de Muhammad. Los he alegrado—a aquellos que realizan las oraciones de los Viernes—con Mi indulgencia y Mi perdón' ".

Nuestro Maestro, el noble Mensajero explica que aquí le dieron tres dádivas: primero, las cinco oraciones establecidas; segundo: la última parte de Sûrat al-Baqara; tercero, el perdón para los pecados graves de la Comunidad de Muhammad.

"Había pedido que la adoración llevada a cabo por los ángeles pudiera convertirse en un deber religioso para mi Comunidad. Eso habría significado para mi Comunidad la obligación de llevar a cabo cincuenta oraciones establecidas. En respuesta a mi ruego, el número se redujo a cinco. Dijo Moisés, la paz sea con él: 'Oh Muhammad, ni siquiera harán esas cinco. Ve y ruégale a tu Señor por otra reducción'. Pero yo respondí: 'Me avergüenza pedirle otra vez a mi Señor. Si son mi Comunidad, observarán estas cinco veces' . A aquellos que llevan a cabo estas cinco oraciones, serena y humildemente, y en los momentos correctos, se les ha concedido la recompensa por cincuenta, así como la recompensa de todos los habitantes del cielo.

"Desde el Árbol de Loto Ultimo, llegué finalmente al Paraíso. Dijo el venerable Gabriel: 'Oh Mensajero de All âh, el Glorioso y Exaltado Señor está adorando Su propia Esencia'. '¿Qué está diciendo?' pregunté. Gabriel explicó: El Glorioso y Exaltado dice: "Todo Glorioso, Todo Santo, Señor de los Ángeles y del Espíritu, Mi misericordia ha sobrepasado a Mi ira". Pasamos más allá del Árbol de Loto Último y del Paraíso. Dijo el venerable Gabriel: 'Oh venerable mensajero de Allâh, esta es mi estación. Si asciendo más alto que esto, me quemaré. Ninguna criatura más que tú puede pasar más allá de este punto' .
Me hicieron montar a Rafraf. '¡Acércate, acércate!' llegó la orden. Al llegar al Trono, me quise sacar los zapatos. Dije: 'Mi Señor, le pediste a mi hermano Moisés que se saque los zapatos en el Monte Sinaí. Eso sucedió en la tierra, mientras que este es Tu Trono'. Pero el Exaltado respondió: '¡Mi muy querido bienamado, él es Mi Interlocutor, mientras que tú eres Mi bienamado!'"

Cuando el Mensajero de Allah ascendió al cielo, la Pluma dijo: "Muhammad es mío". La Tabla dijo: " Él es mío". El Trono, el Pedestal y el Paraíso dijeron, cada uno: "Muhammad es mío". Luego el Exaltado dijo: " Mi bienamado, te he dado la Pluma, la Tabla, el Trono, el Pedestal y el Paraíso". El Mensajero bendito dijo: "Mi Señor, no deseo eso. Lo que pido de Ti es mi Comunidad". Luego el Señor de Todos los Mundos dijo: " Te he dado tu Comunidad".

Nuestro Maestro llegó a los Dos Largos de Arco. Se le hizo una señal que quería decir:

"¡Saluda a tu Señor!" de modo que nuestro Maestro dijo:
"al-tahîyâtu lillâhi wa-lsalawâtu wa-ltayyibât" [1],

y el noble Señor de Todos los Mundos dijo:
"al-salâmu 'alayka ayyuhâ-lnabîyu wa rahmatu-llâhi wa barakâtuh" [1] ,

a lo que nuestro bendito Maestro respondió inmediatamente:
"al-salâmu alaynâ wa-ala ibâdihi-lsâlihin" [1],

luego los ángeles oyentes dijeron:
"'ashhadu an lâ ilâha illâ-llâh wa ashhadu anna Muhammadan 'abduhu wa rasûluhu" [1] .

Allah le dijo bondadosamente a nuestro Maestro: "Oh Mi bienamado, verdaderamente grande es la estima que tengo por ti. Si hubiera cien Tronos, el polvo que tu pie ha pisado Me sería más querido que todos ellos". Luego el Exaltado dijo: "Mi bienamado, ¿qué regalo me has traído hoy?" Nuestro Maestro dijo:

"He traído dos regalos: uno es la escasez de la obediencia, el otro la multiplicidad de pecados y ofensas cometidos por mi Comunidad".
Dijo el Señor Exaltado: "En Mi misericordia, he perdonado su escasez de obediencia. A través de tu intercesión y en tu honor, también he perdonado su multiplicidad de pecados".

Nuestro Maestro dice: "Se hicieron cinco quejas contra mi Comunidad. Allah dijo: 'Oh Ahmad, aunque no le pido hoy a tu Comunidad las oraciones de mañana, ellos quieren de Mí las provisiones de mañana por adelantado. Yo no puedo darle a otro el sustento de ellos, sin embargo ellos les dedican sus acciones a otros en vez de a Mí. Disfrutan de Mi provisión, pero agradecen a otros en vez de a Mí. Por desobedecerme son obedientes con otros en vez de Conmigo. Yo creé el Fuego del Infierno para los incrédulos, sin embargo están pidiendo ir allí".
Cuando nuestro Maestro dijo: "Mi Señor, Tú le diste el Paraíso al venerable Adán", el Todo Glorioso dijo: "Le di el Paraíso a Adán, y luego lo expulsé de allí. Te daré el Paraíso a ti y a tu Comunidad, pero nunca haré que lo abandonen". Luego tuvo lugar el siguiente intercambio:

"Mi Señor, tú le diste el Arca al venerable Noé. Concediste la salvación a los que tomaron refugio en ti. Ellos solían adorar en ese Arca".

"Mi bienamado, he convertido el mundo entero en una mezquita. A aquellos que frecuentan las mezquitas, los he hecho inmunes a Mi fuego. Haré que las mezquitas sirvan de arcas hasta la Resurrección, luego las usaré para llevar a tu Comunidad a través del Puente del Infierno".

"Mi Señor, para el venerable Abraham convertiste el fuego de Nimrod en luz. Lo hiciste inofensivamente frío".

"Para tu Comunidad enfriaré el Fuego del Infierno".

"Mi Señor, tú le diste Zamzam al venerable Ismael".

"A ti te he dado el Río Kawthar".

"Tú conversaste con el venerable Moisés en el Monte Sinaí".

"He conversado contigo arriba del Trono, en una estación más elevada aún".

"Enviaste abajo desde el cielo una comida para el venerable Jesús".

"Enviaré abajo comidas desde el Paraíso para tu Comunidad en la Resurrección, cuando todos los demás estén hambrientos, sedientos y desnudos".

"Al venerable David le diste los Salmos".

"A ti te he dado Sûrat al-An'am".

"Salvaste a Jonás de las tres clases de oscuridad".

"También salvaré a tu Comunidad de las tres clases de oscuridad: la de la tumba, la de la Resurrección y la del Puente. Cada una de esas tres estaciones está en la oscuridad, pero la fe de los creyentes las llenarán de luz".

"Mi Señor, Tú le diste al venerable Khidr el agua de la Vida".

"A ti y a tu Comunidad les daré el Río Salsab îl".

"Tú le diste el Evangelio al venerable Jesús".

"A ti, Mi bienamado, te he dado Sûrat al-lkhlâs".

"Le diste la Torá al venerable Moisés".

"Mi bienamado, a ti te he dado el Verso del Trono (Âyat al-Kursî). Te he revelado una Sura gloriosa que no se encuentra en la Torá, ni en el Evangelio, ni en los Salmos ni en ninguno de los cien Rollos. Esa Sura es Sûrat al-Fâtiha. Esa gloriosa Sura Mía es tal que el Infierno tiene prohibido tocar el cuerpo de cualquiera que la recite. Aunque sus padres hayan sido incrédulos, Yo aplacaré sus tormentos. En honor a esa Sura no he creado ningún siervo más noble que tú, ni más grande que tú, ni más excepcional que tú. Leer la Sûrat al-An'am es como leer la esencia de los Salmos. Leer Sûrat al-lkhlâs es como leer la verdad esencial del Evangelio. Leer el Verso del Trono es como leer la verdad esencial de la Torá".

"Mi Señor, he visto Tu Paraíso con todas sus ciudades, palacios, espléndidos pabellones, huríes, asistentes y pajes, su satén, sedas, brocados y sus tronos adornados con oro, plata, rubíes, perlas y esmeraldas. He visto a las huríes cuya belleza desafía la descripción. He visto coronas de luz y túnicas de luz. ¿A cuál de Tus Mensajeros pertenece todo eso?"

"Mi bienamado, esas cosas no les pertenecen a los Profetas. Cientos de miles de dádivas han sido preparadas para Mis siervos creyentes. Esas dádivas Mías le pertenecerán a cualquier miembro de tu Comunidad que diga, con sincera creencia: 'Atestiguo que no hay más dios que Allah y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah' ".

Cuando nuestro Maestro llegó al Trono en las Alturas, puso su mano derecha sobre su izquierda y se quedó parado humildemente para hacer una petición. El Glorioso y Exaltado dijo: "Oh Muhammad, Oh Muhammad, pídeme lo que desees. ¿Qué es lo que necesitas de Mí?" Entonces nuestro Maestro dijo: "Mi Señor, lo que te pido es la cercanía a mi Comunidad" . Allah respondió:
"Por el bien de Mi Majestad, Yo también deseo estar cerca de tu Comunidad. No pondré a los incrédulos en el Paraíso. He preparado Mi misericordia y Mi magnanimidad para los creyentes. Aquellos que desean Mi aprobación deben embellecer su lengua recordándome a Mí. Que Me obedezcan mientras van creciendo a la madurez física. Que dediquen su vida a Mi causa. Como símbolo de su amante dedicación, que no oigan más palabras que las Mías y que sus corazones no alberguen amor por nadie más que por Mí. Que sus lenguas afirmen Mi Unidad. Que sus cuerpos permanezcan en adoración y que sus ojos estén húmedos con el amor y el temor hacia Mí. Luego, estaré cerca de ellos en ambos mundos y mantendré al demonio muy alejado de ellos. Los emplearé eternamente en servicios que Me agradan. Mi ayuda y guía siempre estarán con ellos".

Nuestro Maestro dijo: "Mi Señor, los miembros de mi Comunidad son débiles. No serán capaces de hacer todas esas cosas. Tú eres la fuente de la generosidad divina. Tú eres Todo Misericordioso; Tú eres Todo Compasivo".

El Señor dijo: "Oh Mi Bienamado, Yo soy el más Misericordioso de los Misericordiosos; Yo soy el Rey; ni Me beneficia la obediencia de cualquiera, ni sufro daño por la desobediencia de los pecadores. Buenas nuevas y congratulaciones a aquellos que dicen: 'Atestiguo que no hay más dios que Allah y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah'. Mi misericordia es de ellos sin honorarios. A ellos les confiero Mi noble aprobación. Esos siervos Míos disfrutan de Mi magnanimidad y favor eternamente".

Dijo nuestro Maestro, la Gloria del Universo: "¡Oh Señor, mi alma ahora ha alcanzado la felicidad; mi espíritu y mi corazón están en paz; mi pecho está sereno y estoy contento, Oh mi Señor!" Luego Dios, Exaltado es Él, el Más Generoso de los Más Generosos, dijo:

"Tu Señor te dará y quedarás satisfecho." [93:5]

Muzzafer Efendi RA.

   

George Gurdjieff
 

Trabajo
Hacer y Ser
Por George Gurdjieff
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Ser un autómata, ser “el hombre maquina”, refiere a los hábitos de los cuales somos presos, que dominan nuestra vida penetrando en cada aspecto... Condicionando cada una de nuestras respuestas las cuales pasan a ser reacciones (in-responsabilidad) y dejan de ser verdaderas respuestas (responsabilidad). Desde la más simple, como caminar de cierta manera, por cansancio o entusiasmo, hasta los mismos sentimientos...


Estudiarse a si mismo es conocer esta “maquina” que nos gobierna, y conocer la maquina es, poco a poco, comenzar a dejar de ser maquina; porque una maquina no se puede conocer a si misma…

Le preguntaron en una ocasión a Gurdjieff qué debería hacer un hombre para dejar de ser maquina, y qué debería hacer para asimilar sus enseñanzas.

Respondió:
“¡¿Lo que debe hacer?! ¿Hacer?... Él es incapaz de hacer nada. Ante todo, él debe comprender ciertas cosas: La gente tiene miles de ideas falsas y de concepciones erradas, sobre todo acerca de si mismo. Si algún día quiere adquirir algo nuevo debe comenzar por liberarse de lo viejo, de des-hacer. Por lo menos de alguna de aquellas concepciones. De otro modo lo nuevo sería construido sobre bases falsas y el resultado sería aún peor.

La suprema ilusión del hombre es que él puede hacer. Toda la gente piensa que puede hacer, toda la gente quiere hacer, y su primera pregunta se refiere siempre a qué puede hacer. Pero, a decir verdad, nadie puede hacer nada y nadie hace nada. Es lo primero que hay que comprender: Todo sucede.

Todo lo que ocurre en la vida de un hombre, todo lo que se hace a través de él, todo esto sucede. Sucede exactamente de la misma forma que cae la lluvia por el cambio en las temperaturas atmosféricas. Sucede como la nieve se derrite bajo los rayos del sol, como el polvo se levanta cuando el viento sopla.

El hombre es una maquina, todo lo que hace, todas sus acciones, todas sus palabras, sus pensamientos, sentimientos, convicciones, opiniones y sus hábitos, son resultado de las influencias e impresiones exteriores.

Por si mismo un hombre no puede producir ni un pensamiento, ni una sola acción. El hombre no puede descubrir ni crear nada, todo esto sucede.

Para establecer interiormente este hecho, para comprenderlo, para convencerse de esta verdad, es necesario liberarse de miles de ilusiones sobre el hombre, sobre su ser creador, sobre su capacidad de organizar concientemente su propia vida.

Nada de esto existe. Todo sucede: Los movimientos populares, las guerras, las revoluciones, los cambios de gobiernos, todo esto sucede. Y sucede exactamente de la misma manera que todo sucede en la vida del hombre como individuo. El hombre nace, vive, muere, construye casas, escribe libros, no como él lo quiere, sino como esto sucede. Todo sucede. El hombre no ama, no odia, no desea: todo esto sucede.

Esta cuestión de hacer, hace surgir además otra cuestión. A la gente le parece siempre que los otros nunca hacen nada como debe ser, que los demás hacen todo al revés. Invariablemente cada uno piensa que él podría hacerlo mejor. Nadie comprende ni siente la necesidad de comprender lo que se hace actualmente, y sobre todo lo que ya a sido hecho, de cierta manera, no pudo haber sido hecho de otra manera…

Para hacer hay que ser… Para hacer, verdaderamente, antes hay que ser. Y, ante todo, hay que comprender lo que esto significa, ser.”

   
 

Música Sufi
Los Makams Turcos
Traducción y adaptación del sitio www.wikipedia.org
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Nota: Este es un resumen sobre los makams turcos, se encuentra un articulo completo a disposición de quién lo solicite.


En la música clásica turca, un sistema de tipos de melodía es llamada Makam (pl. makamlar). Proporciona un conjunto complejo de reglas para componer y para se rendimiento. Cada Makam especifica una estructura única de intervalos y de desarrollo melódico. Ya sea una composición fija o de una composición espontánea (Taksim, Gazel, recitación del Kuran-i Kerim, Mevlid, etc), en intento de seguir el tipo de melodía de un makam.

Relaciones geográficas y culturales

Los parientes más cercanos de los makams turcos incluyen maqams de la música árabe, la música bizantina. El makam turco, el árabe y bizantinos deriva originalmente del persa “dastgahs” todavía en uso hoy en día. Los parientes más lejanos son los de las músicas de Asia Central. El raga del norte de la india. Algunos estudiosos encuentran ecos de Makams turcos en la antigua provincia otomana de los Balcanes. Todos estos conceptos se corresponden aproximadamente a los modos de la música occidental, a pesar de sus reglas de composición variable.

Comas y accidentes

En la teoría de la música turca, un tono se divide en nueve comas.
En el contexto del maqam árabe este sistema no es de igual temperamento que en la música turca. Incluso en el sistema occidental de temperamento, do sostenido y re bemol, que son funcionalmente el mismo tono, son equivalentes a las comas 4 y 5 en el sistema turco, por lo que caen directamente en el centro de de éstas comas.

Las Notas

A diferencia de la música occidental, donde por ejemplo la nota DO se llama siempre DO, independientemente de lo octava en la que pueda estar, en el sistema turco las notas son-en su mayor parte designadas individualmente (aunque muchas son variaciones de un mismo nombre de base), que cubre las notas de la DO media "Kaba Çârgâh", a la misma nota dos octavas por encima "Tiz Çârgâh".

Quizás no sea tan importante saber los nombres de las notas de memoria, pero es muy interesante ver como hay notas que pertenecen naturalmente a un macam especifico, así como en los modos griegos. De esta manera los makams son nombrados de acuerdo a su nota tónica o a la nota más destacada como se vera más adelante.

Tetracordes y Pentacordes (dörtlüler y besliler)

Esto es similar a la construcción de maqamat que se ha señalado anteriormente (en este apartado y en el de los makams árabes como “juegos” o “jins”), un Makam, en la música turca, también está construido de un tetracorde o triacordes, construidos sobre un pentacordio. Además, la mayoría de los makams tienen lo que se conoce como "desarrollo" (genisleme en turco), por encima o por debajo, o ambos, de la tónica y / o la nota más alta. Es una escala que cambia según por donde se la venga ejecutando.

Hay 6 tetracordes básico, nombrados a veces en función de su nota tónica y a veces de acuerdo con la nota más distintiva del tetracorde:

• Çârgâh
• Bûselik
• Kurdî
• Ussak
• Hicaz
• Rast

Vale la pena tener en cuenta que estos patrones pueden ser adaptados a cualquier nota de la escala, o de hecho a cualquier otra nota. Las demás notas, por supuesto, también se deben modificar, junto con la tónica, permitiendo que el patrón preserve su carácter.

Los Makams, teoría básica:

Un Makam, más que una simple selección de notas e intervalos, es esencialmente una guía para la estructura de una composición u improvisación. Cualquier composición dentro de un determinado Makam se moverá a través de las notas que ese Makam dé, de una manera más o menos ordenada. Este “patrón” es conocido en turco como Seyir (es decir, básicamente: ruta), y hay tres tipos de Seyir:

- Ascendente (çikici)
- Descendente (inici)
- Descendente-ascendente (inici-çikici)

Como se indicó anteriormente los makams se construyen de un tetracorde más un pentacordio (o viceversa), y en términos de esta construcción hay tres notas importantes en el Makam:

- La DURAK ("tónica"), que es la nota inicial del primer tetracorde o pentacordio, y que casi siempre concluye cualquier pieza escrita en el Makam.

- La GÜÇLÜ ("dominante"), que es la primera nota del segundo tetracorde o pentacordio, y que se utiliza como una tónica temporal en el centro de una pieza (en este sentido es algo similar a la rotación axial, se menciona en el contexto de la música árabe).
Este uso del término "dominante" no se debe confundir con la occidental dominante, el GÜÇLÜ suele ser el quinto grado de la escala, a menudo el cuarto y, sólo ocasionalmente, la tercera;

- La YEDEN ( "tono principal"), suele ser la nota penúltima de cualquier pieza, que se resuelve casi siempre en la tónica.

Hay tres tipos de Makam:
- Makams simple (makamlar Basit), casi todos los cuales tienen un Seyir aumento.
- Makams adaptados (göçürülmüs makamlar), que como su nombre lo indica son los makams simples adaptados a un tono diferente.
- Makams compuestos (bilesik / makamlar mürekkep), que son una unión de diferentes makams.


Este es un resumen de un articulo más amplio que se ha armado, quién lo desee lo puede solicitar. massalams.


LABBAIK ALLAHUMMA LABBAIK
Tekbir - Salat-i Ummiye

Kabe` nin Yollari Hac ilahileri - Sefer Efendi Dervish
Segah Makam

LABBAIK, ALLAHUMA LABBAIK, LABBAIK LA SHARIKA LAKA LABBAIK, INNAL HUMDU WANE'MATU LAKA WAL MULKU LAA SHARIKA LAKA.

Aquí estoy Oh Allah, Aquí estoy.
No hay ninguno para asociarle, estoy presente,
En verdad toda la Gloria y la alabanza y todo Le pertenece
.

Allahu Akbar (2) La ilaha illa Allah. Hua Allah Akbar,
Allahu Akbar wa lillahil hamd

Dios es el Más Grande. No hay divino sino Allah.
Él es Allah el Más Grande y para Allah es la alabanza.


Salawat


LABBAIK ALLAHUMMA LABBAIK
Tekbir - Salat-i Ummiye

Kabe` nin Yollari Hac ilahileri - Sefer Efendi Dervish

Segah Makam



Si no puede ver el video desde aquí siga este linck
http://www.youtube.com/watch?v=H99Z_npu55Y


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Cuentos & Historias Sufis
Encuentro entre Hz. Rumi y Hz. Pir. Nureddin
Sojbet del sheij Abdul Kader al Yerrahi pronunciado en el dergah de Buenos Aires, el día 5 de Ramadán de 1426, acorde al 8 de octubre de 2005.
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Se encontraron en el Reino del Malakut Hz. Rumi (as) y Hz. Pir Nureddin al Yerrahi (as). La diferencia cronológica entre ambos en su permanencia en este mundo oscila en de 500 años, uno vivió en el siglo XII y el otro en el XVII (e.c).



Ambos son hombres del Camino. La Tarika Mevlevi, que se le atribuye a Hz. Rumi como fundador, todavía no existía en vida de éste y se cuenta que un día que iba caminando encontró a un herrero cantando y trabajando en su yunque y que ese sonido le inspiró para crear la música y ritmos que se conocieron después en las danzas mevlevís; también solía sentarse a la orilla del río y escuchar al viento soplar en los cañaverales. Halló a su maestro en un notable encuentro al aparecer en su vida Shams de Tabriz, el sol de Persia. Este encuentro le cambió la vida, Hz. Rumi era un filósofo y maestro que daba clases de shariá, para terminar después de ese encuentro componiendo el Mathnavi, que se considera como el libro sapiencial más importante después del Corán.
Sobre nuestro Pir (fundador), sabemos mucho menos de su vida, lo que está a nuestra disposición... Hz. Rumi preguntó a Hz. Pir como era la vida de la gente del Camino en la época que le tocó vivir.

- Las Tarikas en mi época - contó el Pir -, ya estaban organizadas a diferencia de lo que ocurría en tu época. El tronco principal de mi Tarika era la Halvetiyya y me tocó fundar a mí, por inspiración divina, la rama Yerrahía, tuve muchos derviches y abrimos muchos dergas por todo el mundo, en Oriente y Occidente, hasta llegamos a países al sur del Ecuador, a unas extrañas tierras, que eran desconocidas en tu época.

- ¿Cómo eran tus derviches?, preguntó Hz. Rumi.

- Eran buenos musulmanes, obedientes de la ley, amantes y obedientes del Profeta Muhammad (saws) y de sus guías, pero ahora me gustaría que me contarás como era la gente del Camino en tu época, dijo Pir.

- En mi época las cosas no estaban tan definidas, con Tarikas, Sheijs, etc., solo seguíamos las enseñanzas del Profeta Muhammad (saws), la llama de la religión del Islam estaba viva, se enseñaba en las Universidades, la civilización islámica estaba tocando picos altos y habían grandes dirigentes. Los seguidores del Camino no eran los que estaban en una cofradía o seguían a un sheij, sino que los mejores de entre ellos eran los que más empeño ponían en seguir la vida del profeta (saws).

Nuestro amado Profeta vino, entre otras cosas, para que su carácter fuera ejemplo para su comunidad, vino dotado del mejor carácter. Ellos eran veraces, pacientes, humildes, obedientes y sobre todo, trataban de imitar uno de los pilares del carácter del Profeta (saws), que era el de estar en permanente estado de servicio. El Profeta fue “abduhu ua rasuluhu”, primero siervo y después enviado de Allah. El Profeta (saws) irradiaba con su vida, con su ejemplo sobre todos los que lo rodeaban y estos a su vez trataban de imitarlo como el mejor ejemplo de vida a seguir. Los musulmanes de aquella época se distinguían por su humildad, pero la fueron perdiendo al no escuchar a los sabios y sobre todo por no pedir consejo. El Profeta (saws) dijo “que aquel que no pide consejos no es de los nuestros”. ¿y en tu época, como era esto?

- Más o menos igual, nuestros derviches...

- ¿Qué es eso de derviches,? Derviche significa pobre, ¿qué clase de pobreza tenía esa gente?

- Le decíamos derviche a los que estaban en el Camino.

- ¿Entonces los musulmanes no eran todos derviches? ¿ Había una diferencia entre musulmanes y derviches?

- Mis derviches eran buenos musulmanes, pero les costaba pedir consejo, -dijo Pir- y pedían consejo cuando ya habían cometido el error.

- ¿Y como procedías tú ante una situación como esta?, Preguntó Rumi.
En mi época, una falta de éstas a veces costaba la vida. Dime, oh Pir, ¿Eran hipócritas los derviches? En época del Profeta, algunos compañeros iban a verle asustados a preguntarle si ellos tenían esa grave falla de carácter y por lo tanto estaban condenados al infierno.
En mi época,el Islam era la más importante civilización, pero ya estaba mostrando algunos signos de decadencia. Cuando me encontré con Shams, mis propios discípulos, mi propia familia se puso celosa, pero frente a mí, se comportaban de una manera muy natural, de una forma inocente.
Los musulmanes de mi época –prosiguió Rumi – estaban todos en el Camino, no había diferencias entre derviches y musulmanes. ¿Esta diferencia no hará que los derviches se sientan por encima de los musulmanes?

- Cuanta razón tienes, oh Rumi. Yo insistía a mis derviches sobre lanecesidad de ser buenos musulmanes antes de pensar siquiera en ser derviches, pero muchos de ellos se empeñaban en querer ser derviches colocándose su gorrito blanco y su chaleco y sintiéndose superiores. Les tuve que prometer a todos que yo no iba a entrar al Paraíso hasta que el último de mis derviches no lo hiciera. ¡Fíjate lo que tuve que hacer para poder compensar este pecado de orgullo del que hacían gala mis derviches.

- ¿Todos los derviches que tienes por el mundo, te reconocen como Pir? Preguntó Hz. Rumi.

- Si, todos lo hacen y esto constituye una vergüenza para mí mientras se siguen diferenciando los derviches de los musulmanes, hasta algunos de mis Sheijs en forma explícita o implícita lo hacen, provocando que los aspirantes a derviches se sientan distintos, diferentes de los musulmanes. Pero por otra parte, no puedo ser menos misericordioso que Allah Hu Ta´ala ni menos misericordioso que el Profeta Muhammad (saws) y les diría lo mismo que dijo nuestro amado Profeta: Que aunque hagan el 10% de lo que se hacía en mi época, son buenos derviches.

- ¿Los Sheijs de tu Tarika, son gente de sabiduría, preguntó Hz. Rumi?

- Son muy ignorantes, sin excepción. Un Sheij debiera ser como un derviche que esté todo el día al servicio de los demás que lo necesiten. El Sheij tiene que poner su estado interior en consonancia con el estado interior del más débil de sus derviches. Si sirve bien a su comunidad y se pone en este estado, puede ser un buen Sheij, aunque sepa poco. Los derviches y los Sheijs tienen que tener las mismas características que tienen que tener los musulmanes: unidad, creer en un Solo Dios, generosidad, obediencia, amor por el profeta Muhammad (saws), no ser hipócrita, defender las causas justas, ser buenos vecinos, agradecer a Allah Hu Ta´ala todo lo bueno y lo malo que nos sucede, obedecer a los que más saben y hacer los 5 salats.

As Salam Aleikum.


   
 

Poemas
¿Quién llama a mi puerta?
Hz. Rumi
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Preguntó, " ¿Quién llama a mi puerta?"
Respondí, "Tu humilde servidor".
Preguntó, "¿Qué asunto te trae por aquí?"
Respondí, "Vine a saludarte, oh Señor".


Preguntó, "¿Cuánto más viajarás?"
Respondí, "Hasta que me detengas".
Preguntó, "¿Hasta cuándo hervirás en el fuego?"
Respondí, "Hasta que puro quede".

"Este es mi juramento de amor.
Por amor,
renuncié a fortuna y posición".

Dijo,"Has defendido tu caso
Pero no tienes testigos".
Respondí, "Mis lágrimas son mis testigos;
la palidez de mis rostro es la prueba".'
Dijo, "Tu testigo no tiene credibilidad;
tus ojos están demasiado húmedos para ver".
Respondí, "Por el esplendor de tu justicia
mis ojos están limpios y libres de culpa".

Preguntó, "¿Qué buscas?"
Respondí, "Tenerte como mi constante amigo".
Preguntó, "¿Qué quieres de mí?"
respondí, "Tu abundante gracia".

Preguntó, "¿Quién fue tu acompañante en el viaje?"
Respondí, "El pensar en ti Oh, Rey".
Preguntó, "¿Qué te ha llamado aquí?"
Respondí, "La fragancia de tu vino".

Preguntó, "¿Qué te da la mayor satisfacción?"
Respondí, "La compañía del Emperador".
Preguntó, "¿Qué encuentras aquí?"
Respondí, "Cien milagros".
Preguntó, "¿Por qué está el palacio desierto?"
Respondí, "Todos temen al ladrón".
Preguntó, "¿Quién es el ladrón?"
Respondí, "El que me impide estar contigo".

Preguntó, "¿Dónde se puede estar a salvo?"
Respondí, "En el servicio y la renuncia".
Preguntó, "¿A qué hay que renunciar?"
Respondí, "A la esperanza de la salvación".

Preguntó, "¿Dónde hay calamidad?"
Respondí, "En la presencia de tu amor".
Preguntó, "¿Cómo te beneficias de esta vida?"
Respondí, "Manteniéndome verdadero conmigo mismo".

Ahora hay que guardar silencio.
Si te contara sobre Su verdadera esencia
¡saldrías volando de ti mismo para siempre,
y no habría puerta ni techo que te pudiese frenar!


Hz. Rumi


Barakallah Nº 009
Órgano de difución de la orden Halveti Cerrahi en Argentina
Secciones: Consejos - Sharia - Sohbets - Artículos - Trabajo - Música - Cuentos - Poemas
Edición: barakallah326@gmail.com - Mail: info@jerrahi.org.ar
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