Consejos de Sabios
El Arreglo de las Disputas

Al Halal wa al Haram fil islam
Trabajo
El Principio de la Discontinuidad

Todo aquello que nace, muere. Todo aquello que es construido, se derrumba...
Música Sufi
Usul Ilahi - Segah...

El Ilahi para cantar todos antes de comenzar a girar en el zikr...
Cuentos & Historias Sufis
Dar desde la Abundancia

Una hermosa parábola de Hz. Issa a.S.
(El profeta Jesús, la Paz sea con él)
 
 
   
 

Consejos de Sabios
El Arreglo de las Disputas
Al Halal wa al Haram fil islam
<<volver

A la vez que incumbe a aquellos que tienen un conflicto arreglar sus diferencias de una forma fraternal, la comunidad musulmana también tiene la responsabilidad a este respecto. Debido al hecho de que la sociedad musulmana está basada en la mutua cooperación y ayuda, no puede permanecer pasivamente contemplando como sus miembros disputan entre sí, haciendo que el conflicto sea cada vez mayor.


Es responsabilidad de aquellos que detentan la autoridad y el respeto dentro de la comunidad arreglar la situación para que las cosas funcionen correctamente, con absoluta imparcialidad y sin permitirse el implicarse emocionalmente con uno u otro lado del conflicto. Allah (s.t.) dice: En verdad, los musulmanes son hermanos. Entonces resolved en derecho entre vuestros hermanos y permaneced conscientes de Allah para obtener Su Misericordia. (49:10) El Profeta (s.a.s.) explicó el mérito de tal mediación y el peligro del conflicto y la hostilidad diciendo, ¿Acaso no os informaré de algo más excelente en grado que el ayuno, la caridad y el Salât?. Al serle respondido, 'Ciertamente', él dijo, 'Se trata de arreglar las cosas bien entre la gente, pues incitar a esta a la disputa es como una navaja, y con ello no quiero decir que con ella se afeite el cabello, sino que con ella se esquila el Dîn (el Islam). (Transmitido por Tirmidzi y otros)

"No permitáis que unos se mofen de otros" En las ayas 49:10-12, Allah ha prescrito un número de asuntos relacionados con la salvaguarda de la hermandad y lo que ello implica en relación al respeto inmenso que hay que mantener entre los seres humanos. La primera de estas cosas que quedan prohibidas es la burla, la mofa y el ridiculizar a los demás. Dice Allah (s.t.): “Que nadie se mofe de nadie, pues ellos pueden ser mejores que ellos mismos, ni las mujeres se burlen de otras que pueden ser mejores que ellas mismas. (49:11)” Ante Allah, la bondad se mide por el Imán, la sinceridad y el grado de calidad en la relación con Allah (s.t.), y no por la apariencia física, la riqueza o el poder. Dijo el Profeta (s.a.s.): “Allah no mira en vuestra apariencia física o en vuestra riqueza, sino que Él mira en vuestros corazones y en vuestros hechos. (Transmitido por Muslim)” Se ha narrado que 'Abdullah bin Mas'ud tenía unas piernas muy delgadas y débiles. En cierta ocasión, al ver sus piernas descubiertas, cierta gente se rió de él, y entonces el Profeta (s.a.s.) dijo, “¿Os reís de la flaqueza de sus piernas? Por Aquel en Cuyas manos está mi alma, en la escala de Allah sus piernas son más fuertes que el Monte Uhud. (Transmitido por at-Tiyalisi y Ahmad)”

Prohibición de la calumnia “La segunda de estas prohibiciones es contra lo que se llama lamz, que literalmente significa "desgarrar y acuchillar". Aquí este término posee el significado de encontrar faltas, ya que la persona que busca faltas en otra está haciendo algo similar a desgarrarle con una espada o acuchillarle con una daga -y tal vez la herida que inflinga con la lengua aún sea más duradera. Tal como dijera un poeta: “Las heridas de la hoja pueden cicatrizar en un día” ¿Y las heridas de la lengua? Puede que nunca. “La forma de prohibición expresada en esta aya es muy sutil, al decir, "No calumniaros a vosotros mismos", es decir unos a otros. Pues el Corán se dirige a la comunidad de musulmanes como un cuerpo único, y aquel que difama o calumnia a su hermano es como si se lo hiciera a sí mismo.”

Allah (s.t.) dice: En verdad, los musulmanes son hermanos. Entonces resolved en derecho entre vuestros hermanos y permaneced conscientes de Allah para obtener Su Misericordia. (49:10)

Hay dos modos de conocer:
Por medio del argumento, y por medio de la experiencia.
El argumento lleva a conclusiones y nos hace concederlas,
pero no causa la certeza ni nos quita de dudas,
para que la mente pueda descansar en la verdad,
a menos que esto lo proporcione la experiencia.

Al Halal wa al Haram fil islam

   
 

Sharia
El Sagrado mes de Muharram
Ashura

<<volver


Nos encontramos en el sagrado mes de Muharram, y el pasado 27 de Diciembre fue el 10 de Muharram, considerado el día de Ashura. Es donde se produjeron hechos muy importantes para el Islam y todas las religiones monoteístas; tales cómo el cruce del Mar Rojo por Moisés y su comunidad escapando del Faraón quien allí se ahogó junto con su ejercito, y otros sucesos que oportunamente mencionaremos; y este día es la fecha en la que se conmemora el Martirio del Iman Husseyni, hijo de Ali (r.a.), yerno de nuestro Profeta Mohammed (s.w.s.). Por lo que se considera, este mes, por gran parte del mundo islámico un mes de Luto…

 


En esta oportunidad presentaremos, luego de una mención previa,
dos jutbas con las enunciadas historias, respectivamente,
la segunda de ellas con más detalles sobre sucesos que acontecieron en éste bendito día.


Mención previa:

Muharram es el primer mes del año lunar islámico, el mismo está establecido desde un día en particular del año de la hegira (que no es el primer día ni el día de la llegada a Medina), y fue pactado con posterioridad a esta migración, incluso a la muerte de Rasulullah (sws).
Ésta, no fue ni la primera ni la última migración que hubo en el Islam, y las mismas se debían a la persecución que se realizaba sobre los musulmanes en aquel entonces, imposibilitándoles practicar su Fe.
Tomando esta Sunna, es recomendable entonces para todo musulmán hacer su propia “hegira”, migrando desde los lugares, sean exteriores o interiores, que afectan nuestro Islam, hacia los lugares que nos faciliten nuestro trabajo interior...

Tomado de una charla de nuestro iman Hassan Bize, anterior a la llegada de Muharram.

Moises y el Faraón
Sheij Muhammad Al Ruwaily
<<volver

Alabado sea Allah, Quien nos guió [agraciándonos con la fe] y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

La lucha entre la verdad y la mentira y entre los aliados del Misericordioso y los aliados del Demonio es tan antigua como la humanidad misma, y así seguirá siendo hasta el Día de la Resurrección Final. Allah así lo ha dispuesto por Su Sabiduría Divina. Dice en el Sagrado Corán: “Si Allah hubiese querido, os habría concedido el triunfo sobre ellos sin enfrentamientos, pero quiso poneros a prueba con la guerra.” (47:4)

Ciertamente Allah tiene poder para aniquilar a los inicuos en un solo instante pero no lo hace pues pone a prueba con ellos a Sus siervos creyentes para que se evidencie quienes de ellos son sinceros y pacientes, pues es a través de las pruebas que se distingue el creyente sincero del hipócrita.

La historia de Moisés con el Faraón comienza cuando Moisés se encontraba en el vientre de su madre, pues fue en ese entonces que alguien le dijo al Faraón: “Nacerá un hijo en el pueblo de Israel que será la causa de tu destrucción y el final de tu soberanía y poder”.

Israel es otro nombre de Jacob el hijo de Isaac hijo de Abraham, y fue él quien llevó a su gente de Sham, la antigua Siria, a Egipto en épocas de José el hijo de Jacob. En aquel entonces eran ochenta personas pero luego fueron creciendo y multiplicándose hasta llegar a seiscientas mil personas en épocas del Faraón.

Cuando al Faraón le fue informado que su soberanía y poder culminaría con la llegada de un hijo del pueblo de Israel decretó asesinar a todos los recién nacidos varones y dejar con vida a las mujeres para prevenir el nacimiento de quien sería su derrota; pero se olvidó que lo que Allah decreta siempre ocurre. Allah dice en el Sagrado Corán: “Y todos los asuntos son como Allah lo dispone, pero la mayoría de los hombres lo ignoran.” (12:21)
El Faraón se empeñó en evitar que este niño naciera y dispuso que personas se encargaran de buscar a las embarazadas y averiguar la fecha en la que darían a luz para sacrificar a todos los hijos varones que nacieran.

Aarón había nacido antes de esta prueba terrible, salvándolo Allah de este modo de la matanza del Faraón.
Moisés, en cambio, cuando su madre quedó embarazada de él trató de ocultarlo en todo momento para protegerlo. Su temor crecía a medida que se acercaba el momento del parto. Cuando dio a luz y supo que era un varón, se angustió enormemente y el temor invadió su corazón; su tristeza por lo que podía pasar fue mayor que la alegría del nacimiento. Pero Allah le inspiró una orden con la cual su corazón se tranquilizaría. Allah dice en el sagrado Corán: “Inspiramos a la madre de Moisés [y le dijimos]: Amamántalo, y cuando temas por él déjalo [en un cesto de mimbre] en el río. Y no temas ni te entristezcas, porque ciertamente te lo devolveremos y haremos de él un Mensajero.” (28:7)

La madre de Moisés obedeció la orden divina, puso a su hijo en un cesto y lo arrojó al río Nilo que pasaba al lado de su casa. Cuando lo puso sobre las aguas del río sintió que con él arrojaba su corazón; su pecho se estrechó y una terrible angustia la invadió. Pero de no haber sido porque Allah infundió en su corazón una fe fuerte y sincera hubiese develado el secreto arruinando así el plan de Allah, tal como dice Allah en el Sagrado Corán: “La madre de Moisés sintió un vacío en su corazón y estuvo a punto de revelar la verdad. Pero afianzamos su corazón [infundiéndole paciencia] para que fuera una verdadera creyente.” (28:10)

La corriente del río transportó el cesto con el niño bajo la protección y el cuidado de Allah hasta llegar al palacio del Faraón y ser recogido por su propia esposa quien al abrir el moisés y encontrar a un niño debilitado, su corazón se colmó de compasión, misericordia y ternura. Fue entonces que Allah le inspiró que exclamase, tal como dice en el Sagrado Corán: “?La mujer del Faraón dijo: [Este niño] Será mi alegría y la tuya, no le matéis. Puede que nos beneficie. ¡Adoptémoslo! Y ellos no presentían [que él sería su destrucción].” (28:9) Pues Asiah, la esposa del Faraón, era estéril.
Y “Y ellos no presentían [que él sería su destrucción].” Es decir: dispusimos este plan divino para que ellos mismos y sin darse cuenta recogieran a Moisés, quien se convertiría en un motivo de tristeza para ellos y un enemigo.

Allah escuchó los ruegos de Asiah y la colmó de bendiciones, guiándola a través de Moisés para que se contara entre Sus siervas creyentes y moradoras de Su Paraíso.

Pero este niño rechazaba ser amamantado por lo que Asiah preocupada intentó alimentarlo por todos los medios pero fracasó. La hermana de Moisés que estaba cerca observando la situación, pues su madre la había enviado a seguir los rastros de Moisés para saber cuál era su destino, se adelantó y les propuso una nodriza que podría amamantarlo. Allah dice: “Y le dijo [la madre de Moisés] a su hija: Sigue sus rastros; y ella lo veía de lejos sin que se dieran cuenta. No permitimos que ninguna nodriza pudiera amamantarlo. Dijo [la hermana de Moisés]: ¿Acaso queréis que os indique una familia que puede encargarse de cuidarlo y aconsejarlo para su bien?” (28:11-12)

Llenos de alegría se dirigieron con ella hasta la casa de esa mujer, y cuando la madre de Moisés lo vio, lo tomó en sus brazos abrazándolo fuertemente y lo puso en su pecho con inmensa emoción. Moisés comenzó a mamar rápidamente, y ello sorprendió a Asiah, quien al ver que el niño finalmente se alimentaba se alegró.

Así fue como Allah dispuso que la familia misma del Faraón devolviera Moisés a su madre quien tanto temió por él y que además le pagaran por amamantarlo. Dice Allah: “Y así se lo devolvimos a su madre como nodriza para que se alegrara y no se entristeciera demasiado por la separación, y para que supiera que lo que Allah promete se cumple; pero la mayoría [de los hombres] lo ignoran.” (28:13)

Así pasaron los años hasta que Moisés alcanzó la madurez y Allah le concedió una gran sabiduría y conocimiento por lo que cuando hablaba era escuchado, cuando ordenaba o prohibía era obedecido y cuando intercedía en un asunto su mediación era aceptada. Moisés

era el hijo adoptivo del Faraón y un miembro más de su familia. Allah dice: “Cuando se convirtió en adulto le concedimos conocimiento y sabiduría. Así es como retribuimos a quienes son benefactores.” (28:14)

Tiempo después, Moisés fue protagonista de un suceso confuso en el cual mató sin querer a un hombre del pueblo del Faraón, y por temor a que lo ejecutaran decidió huir a la tierra de Madian, donde se refugió y permaneció diez años. Allí se casó, y junto a su familia emprendió el regreso a Egipto. Y fue en ese camino de regreso que Allah lo ennobleció con la profecía y con la revelación. Allí Allah le habló directamente sin intermediarios ni intérpretes y le ordenó dirigirse ante el Faraón con las evidencias y pruebas claras, pero éste se ensoberbeció y lo desmintió. Allah dice: “Pero el Faraón le desmintió y desobedeció. Luego le dio la espalda y continuó corrompiendo la Tierra. Y convocó [a su ejército] y exclamó: Yo soy vuestro Señor supremo.” (79:21-24)
El Faraón declaró que lo que Moisés había traído no era más que simple magia y que los magos que él tenía anularían sus hechizos. Entonces el Faraón reunió a todos los magos de su pueblo y desafió a Moisés. Allah dice: “Y cuando arrojaron [sus cuerdas y varas], dijo Moisés: Lo que habéis traído es magia y Allah la anulará; ciertamente Allah no hace que prosperen las obras de los corruptores. Y Allah asevera la verdad con Su Mensaje, aunque ello disguste a los pecadores.” (10:81-82) “Y le revelamos a Moisés: Arroja tu vara, y anulará lo que hicieron.? (7:117) “Y se evidenció la verdad y también lo vano que habían hecho [porque sólo era una ilusión]. Y fueron allí vencidos [los magos] y quedaron humillados. Y se postraron los magos [al percibir la verdad]. Dijeron: Creemos en el Señor del Universo, El Señor de Moisés y de Aarón.” (7:118-122)

Cuando el Faraón se quedó sin argumentos y su falsedad salió a la luz, recurrió a la fuerza y comenzó a perseguirlos y torturarlos para infundir el temor entre la gente. El Faraón fue un gran opresor que recurrió a todos los medios posibles para evitar que la verdad salga a la luz y trascienda.
Allah envió al Faraón y a su pueblo numerosas pruebas y también numerosos castigos; la inundación, las plagas de langostas, los piojos, las ranas y la sangre. Allah dice: “Y nadie sino Él conoce Sus ejércitos. Esto es motivo de reflexión para los hombres.” (74:31)

Pero todo esto no hizo sino incrementar su soberbia, opresión y enemistad. Allah dice: “Enviamos entonces contra ellos la inundación, las langostas, los piojos, las ranas, y la sangre, como signos evidentes; pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo de pecadores.” (7:133)

Cuando la persecución del Faraón y las terribles torturas que infligía sobre Moisés y sus seguidores se intensificaron, Allah le reveló a Moisés que abandonara Egipto, saliendo con su gente de noche para dirigirse a Sham. Pero cuando el Faraón supo de su partida reclutó a hombres de todo su reino y formó un gran ejército para alcanzar a los creyentes y aniquilarlos. Allah dice: “Entonces, el Faraón [al enterarse de su partida] envió emisarios a reclutar hombres a las ciudades. [Diciendo:] Ciertamente ellos [los Hijos de Israel] son sólo unos pocos, y nos han enfurecido. En cambio, nosotros somos numerosos, estamos armados y alertas.” (26:53-56)

El Faraón salió con su ejército en busca de Moisés y sus seguidores y los alcanzaron en el Mar Rojo. Allah dice: “Y cuando los dos grupos se divisaron, los seguidores de Moisés exclamaron: ¡Seremos alcanzados!” (26:61)

Los seguidores de Moisés se aterrorizaron al ver que tenían el mar adelante y el ejército enemigo atrás, pero el Profeta de Allah les dijo con total convicción y fe en Allah que Él no los desampararía. Allah dice: “Dijo [Moisés]: ¡No, no nos alcanzarán! Pues mi Señor está conmigo, y Él me indicará [qué hacer para salvarnos].” (26:62)

Allah le reveló a Moisés que golpeara con su vara el mar y así lo hizo, y entonces el mar se abrió por voluntad de Allah dejando doce caminos para que los creyentes pudieran atravesarlo. Las aguas del mar y las olas se separaron formando enormes murallas por las cuales los creyentes atravesaron felices de contemplar la protección de Allah.

El Faraón y su ejército intentaron seguirles pero cuando Moisés y su gente cruzaron el mar por completo las aguas se unieron nuevamente ahogando al Faraón y a sus huestes. Allah dice: “Le ordenamos a Moisés [diciéndole]: Sal de noche con Mis siervos, y abre [por Mi voluntad] el mar dejándoles un camino de tierra firme [por donde puedan huir del Faraón y sus huestes], y no temas que os alcancen ni tampoco morir ahogados. Y cuando el Faraón y su ejército les siguieron, el mar los cubrió [ahogándoles a todos]. Por cierto que el Faraón extravió a su pueblo, en vez de guiarles.” (20:77-79)

Éste es el destino de todos los enemigos de Allah, y es así como Él castiga a los opresores, desmentidores; y Allah no es injusto con Sus siervos. Allah dice: “A cada uno [de estos pueblos] les aniquilamos según sus pecados. A unos les enviamos un viento huracanado [al pueblo de ‘Âd], a otros les sorprendió un estrépito [al pueblo de Zamûd], a otros hicimos que se los tragase la tierra [Qârûn] y a otros les ahogamos [el Faraón, Hâmân y sus huestes]. Allah no fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.” (29:40)

Esta historia nos enseña que el triunfo y la victoria siempre son para los piadosos. Allah dice: “La victoria no proviene sino de Allah, Poderoso, Sabio.” (3:126) “Por cierto que socorreremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también el Día del Juicio cuando comparezcan los [Ángeles] testigos. En ese día no les beneficiarán a los inicuos sus excusas, serán maldecidos y tendrán una pésima morada [en el Infierno].” (40:51-52)

Por otro lado, por más que la mentira se oculte, la falsedad se propague y arraigue en la gente y los opresores crean que nadie podrá destruirlos y quitarles su poder, siempre terminarán humillados, derrotados y aniquilados y la verdad saldrá a la luz.
El Faraón fue el mayor opresor sobre la Tierra, llegó incluso a proclamarse divinidad sin ninguna vacilación. Allah dice: “Dijo el Faraón: ¡Oh, nobleza! No conozco otra divinidad que no sea yo.” (28:38)

También infundió el temor en su pueblo demostrándoles su poder: Allah dice: “Y convocó el Faraón a su pueblo [temeroso que creyeran en Moisés]: ¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece el reino de Egipto, con estos ríos que corren bajo mi palacio? ¿Acaso no veis [mi poderío]?” (43:51)

Y denigró al Profeta escogido por Allah para trasmitir Su mensaje. Allah dice: “Yo soy mejor que éste [Moisés], que es una persona indigna y apenas puede expresarse.” (43:52)

Pero cuando el castigo de Allah descendió sobre él, ni su poderío ni su gran ejército pudieron salvarlo. Allah dice: “Entonces, Allah le castigó en esta vida [ahogándolo, para que escarmienten los hombres], y también lo hará en la otra [introduciéndolo en el Infierno]. Ciertamente en ello hay un motivo de reflexión para quien teme a Allah.” (79:25-26)

Este suceso grandioso en el cual los creyentes salieron victoriosos del Faraón y su ejército ocurrió el día 10 de este mes de Muharram.
Al Bujari y Muslim registraron que ‘Abdullah Ibn ‘Abbas narró: Cuando el Mensajero de Allah llegó a Medina encontró que los judíos ayunaban el día 10 de Muharram, entonces les preguntó: “¿Por qué ayunáis este día?” Y le dijeron: Este es un día grandioso. En él Allah salvó a Moisés y a sus seguidores y ahogó al Faraón y a sus huestes. Moisés ayunaba este día en agradecimiento a Allah y por eso nosotros también lo hacemos”. Entonces el Mensajero de Allah exclamó: “Nosotros tenemos más obligación que ustedes de seguir el ejemplo de Moisés”. Y luego ordenó a sus compañeros que lo ayunen.

Antes de que se prescribiera el ayuno de Ramadán ayunar el día de ‘Âshûra' era obligatorio, pero luego quedó como un acto voluntario altamente recomendado.
Hafsah dijo: El Profeta jamás abandonó el ayuno de ‘Âshûra', el ayuno del día 10 de Dhul Hiyyah, el ayuno de los tres días de luna llena cada mes y las dos Raka‘at antes de la oración del Fayr”.
El Mensajero de Allah explicó que ayunar ‘Âshûra' expía los pecados cometidos durante un año y dijo: “A quien ayuna ‘Âshûra' Allah perdona sus pecados cometidos durante el último año”.
La mejor forma de seguir la Sunnah es: ayunar un día antes y también un día después. Luego le sigue ayunar el día 9 y el día 10 de Muharram y finalmente ayunar sólo el día 10.
Y si bien, la recompensa prometida para quienes ayunen este día es alcanzada ayunando únicamente el día 10, lo mejor es ayunar o un día antes o un día después.

Además es importante recordar que ayunar durante el mes de Muharram tiene muchas recompensas. Abu Hurairah narró que el Mensajero de Allah dijo: “El mejor mes para ayunar después de Ramadán es el mes de Muharram, y la mejor oración después de las obligatorias es la que se realiza durante la noche”.
¡Allah! Guíanos para que podamos contarnos entre los que siguen el ejemplo de Tu Mensajero y trasmiten la fe en Ti mensaje en todo momento. Y guíanos también para contarnos entre quienes Te invocan y recuerdan siempre y entre los que te agradecen y adoran con sinceridad.

Que Allah nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Y pido a Allah que perdones nuestros pecados, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.

Jutba del 1 de Muharram de 1430 de la Hégira, acorde al viernes 18 de Diciembre de 2009
Pronunciada por el Sheij Muhammad Al Ruwaily, en la mezquita de Palermo, Bs As.

 
Diez de Muharram, el Día de Ashura
Por Ibrahim Halil Baba Al Cerrahi
<<volver

En el mes sagrado de Muharram para quien lo desee se sugiere ayunar los primeros once días de este mes, y para aquellos que puedan hacerlo. Este mes se lo concidera un mes de Duelo por el martirio del Iman Huseyni.

Sobre el Décimo Día de Muharram y su Importancia

"El número de meses para Allah son doce, en el libro de Allah, el día en que creó los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son sagrados. " (Bara’t 9:36)

El primer mes del año es Muharrem y el primero de los meses sagrados es el mes de Muharrem. Que Allah El Altísimo bendiga a mis hijos, a toda la Ummeti Muhammed y a toda la humanidad con fe, razón, paz y prosperidad.

El décimo día de Muharrem es de gran importancia. Cuando el Mensajero de Allah llegó a Medina, encontró a los Judíos de la ciudad ayunando ese día. Cuando les preguntó, le contestaron que estaban celebrando la victoria del Profeta Moisés sobre el Faraón, cuando Allah El Altísimo ahogó al ejército del Faraón en el Mar Rojo. Y el Mensajero de Allah respondió: "Tenemos aún mas derecho a ayunar en este día." Pero para distinguir a los Musulmanes de los Judíos le ordenó a su gente que ayunara el día anterior, el noveno día de Muharrem.

El día décimo de Muharrem, inshallah, ayunaremos ese día y nos reuniremos para romper el ayuno y luego realizar la oración especial informada por Hadrat Ibn Abbas, r.a., que consiste en cuatro ciclos, en cada ciclo recitando la Sura Fatiha una vez y la Sura Ihlas cincuenta y una vez. Después de la oración, recitaremos setenta salawats al Profeta (saws)

En un hadiz registrado por Ibn Abbas r.a., Rasulallah, saws, dice. "Cuando ayunan en el bendito día de Ashura, Allah El Altísimo los recompensará con ayuno y oraciones equivalente a sesenta años. Recibirán recompensas equivalentes a las de mil mártires, recompensas equivalentes a las bendiciones que habitan en los siete cielos. Si alguien ofreciera a un creyente un banquete al romper el ayuno, recibirá las recompensas como si hubiese alimentado a toda la Ummeti Muhammad.

"Si muestran amor y compasión y acarician la cabeza de un huérfano o un niño pobre, Allah aumentará su nivel en el Paraíso tanto como los pelos en la cabeza de ese niño."

Luego Hadrat Omar, r.a. le preguntó al Profeta saws, cual era la importancia de este día por sobre los demás días, el Mensajero de Allah saws respondió: "Allah El Altísimo creó Su Trono, Su Escaño, Su Tabla Sagrada y Lápiz en este día. Creó a Gabriel (as), y a todos los ángeles en ese día. El creó los cielos, las estrellas y la tierra ese día. La primera lluvia cayó en la Tierra ese día, creó a Adán, as, en ese día, lo puso en Su paraíso y le perdonó su pecado por comer el fruto prohibido. El profeta Abraham nació en ese día; Allah lo salvó del fuego de Nimrod y salvó a su hijo Ismael de ser sacrificado en ese día. Tomó al Profeta Idries y lo llevó a los cielos. Y curó la enfermedad del profeta Ayyub. Perdonó los pecados al profeta David, y le dio a su hijo, Salomón, su reino ese día."

"El arca de Noé encontró tierra segura en el monte Judi en ese día. El profeta Moisés se salvó del ejército del Faraón, el profeta Jonás salió del estómago de la ballena y Jesús fue llevado a los cielos en ese día. El fin de los mundos llegará el día décimo de Muharrem. Si alguien toma ablución total en el día de Ashura, con excepción de la enfermedad que le causará su muerte, estará a salvo de cualquier otra enfermedad. Quien da en forma generosa de lo suyo a aquellos que están en necesidad, Allah aumentará su riqueza el resto del año. Quien celebre este día no sentirá dolor cuando le llegue el momento de la muerte.

Abu Huraira, informa que el Mensajero de Allah saws, dice: "El mejor ayuno en la opinión de Allah El Altísimo, después del ayuno del mes de Ramadán, es ayunar en el día de Ashura, en el mes de Muharrem; y la mejor oración después de los rezos obligatorios es el rezo de la noche en el décimo día de Muharrem."

El Martirio del Iman Husseyni

Sin embargo esa noche es también una noche de pesar para los Musulmanes, pues esa noche el amado del Amado de Allah Hadrat Husein r.a, fue martirizado en un lugar llamado Kerbubela en Iraq. Brevemente el incidente fue así.

Después que El Amado de Allah se fue donde su Señor, parte de los territorios Islámicos cayeron bajo el dominio de tiranos. El pueblo de Iraq, escribió muchas cartas y envió muchos mensajeros al amado nieto del Profeta, Hadrat Husein, r.a, el hijo de la bendita Fátima, r.a, y Hadrat Ali, r.a, quienes ya habían dejado este mundo. Le rogaban que fuese y los salvara de la tiranía de su regidor.

Aquellos que dicen que este no es un día para celebrar, sino para lamentar, también se atreven a criticar al Imán Husein, por no tomar en cuenta el consejo de los ancianos en Medina de no ir.

Aquellos que aman al Amado de Allah y aquellos a quien el amó, debieran saber que ellos no actúan de acuerdo a la lógica común sino de acuerdo a lo que les ordena Allah. Porque no es la lógica sino Allah quien los guía. Algunas veces son guiados a sacrificarse a sí mismo y a sus amados para ser una lección para aquellos que vendrán después, van a la muerte sabiendo lo que les va a suceder, aceptándolo.

Se dice que cuando Hadrat Husein, r.a, montó su caballo para ir a Kerbubela, su hermana, Hadrat Zeyneb r.a, le rogó diciendo: "Tu sabes bien lo que los enemigos de nuestro abuelo y de nuestro padre, y tu hermano, nuestro tío les hicieron. ¿Adónde vas? Seremos destruidos si tú eres destruido." Hadrat Husein les pidió que miraran al cielo y Allah les mostró lo que le iba a suceder. Su hija Sukaynah, gritó y dijo: "Oh padre te están haciendo pedazos." Y él le contestó: "Si, voy viendo lo que ves y sabiendo cual será mi final."

Cuando con su pequeño grupo de seguidores llegó a Kerbubela, donde habría de juntarse con el pueblo de Iraq que lo había llamado para salvarlos, no encontró a nadie. Se habían unido al enemigo y se encontró rodeado. Se quedaron en un lugar donde no había agua para tomar ni tampoco les dieron agua. Antes que la batalla comenzara Hadrat Husein con su bebé sediento en sus brazos, le dijo al enemigo: "¿No nos habían invitado a venir?, ¿No nos pidieron ayuda? ¿No tienen vergüenza? ¿No nos reconocen? Yo soy el hijo de Hadrat Fátima, el nieto de su Profeta ¿Acaso he herido a alguien entre ustedes que quiera buscar venganza? La respuesta fue una flecha que mató al bebé en sus brazos. Después de esto desenvainó su espada. Mientras se defendía, quien le atacase era aniquilado, entonces escuchó a su Señor decir: "Oh amado de Mi Amado, te he enviado para que cayeras como mártir y estás actuando como un héroe." Mientras oía esto, cayó herido. Tenía setenta y tres heridas en su cuerpo.

Mientras masacraban a hombres, mujeres y niños; todos miembros de la familia del Profeta, los malditos que se llamaban a sí mismo Musulmanes decían: "Apresurémonos con esto o llegaremos tarde para el rezo del mediodía." Aún en nuestros días esto continua por lucro, poder y fama. Aquellos que dicen ser Musulmanes, no dudan en matar y torturar a otros seres humanos y a otros Musulmanes en nombre de la religión.

Todas las bendiciones sean para Allah, hay algunos que aún no tienen el espíritu del sultán de los mártires que siguen la orden del amado de Allah: "Cuando un Musulmán encuentra tiranía, debiera eliminarla con sus manos. Si es incapaz de hacerlo, debiera tratar con su lengua. Si es incapaz de incluso aquello, debiera al menos sentir una profunda compasión en su corazón por los tiranizados, y rogar a Allah para que los salve. Esto último es lo mínimo de la verdadera fe."

En este día también celebramos a aquellos que tienen las huellas del espíritu del amado del Amado de Allah, Hadrat Husein r.a.

Otros sucesos en ese día
Este Día de Ashura, el décimo día de Muharram, ha sido un día particularmente bendito. Fue en este día que el venerado Jonás fue liberado de la barriga de la ballena; que el Arca del venerado Noé descansó en la Montaña Judi, mientras su prueba llegaba a su fin; Abraham fue rescatado del horno de Nimrod; que el venerado Moisés triunfó sobre el Faraón y los Niños de Israel fueron liberados de la cautividad; un día en que Jesús fue elevado a los cielos.

Todas estas cosas pasaron en el Décimo Día de Muharram.
Pero este mismo Día de Ashura también fue el día del martirio para el venerado Husayn, el nieto del Mensajero. Es por consiguiente exteriormente un día de dolor para los creyentes, cuando ellos revocan cómo el Imán alcanzó el rango de mártir en las manos de los tiranos.

Este día es también el día de realización, cuando la Estación de Plausibilidad fue conferida totalmente al Mensajero, con en él sea la paz, que ningún otro Profeta había podido lograr, y el día de salvación para los creyentes que se acongojan por el suceso del venerado Husayn y su casa. Exteriormente un día de infortunio, es en la realidad el día que marca el sacrificio hecho por el Imán Husayn para enseñar a la Comunidad el no obedecer a un tirano o a la tiranía y, si es necesario, el ofrecer la vida de uno por esta causa.

Ibrahim Halil al Cerrahi




Horarios del Salat para Enero en Bs. As.



<Otras ciudades clic aquí>

   

Sheykh Tugrul Efendi (der) y Sheykh Tosun Baba (iz)
 

Sohbets
Los Peligros y las Pruebas
Sohbet de Tasun Baba
<<volver

SOJBET DEL SHEIJ TOSUN BABA DESDE NEW YORK
6 DE MARZO DE 2004.
(Cas.1/6)


Este Ijvan, gracias, no solo por el hecho de seguir la Shariá, hacer nuestras oraciones, ayunar durante el Ramadán y pagar nuestro Zakat y que muchos de nosotros hayamos ido al Hayy, y al mismo tiempo en cuanto nos es posible, seguimos el adab de Muhammad (byp) y al mismo tiempo, como es tradición en el sufismo, servimos a otros seres humanos en necesidad, pero especialmente gracias por el servicio con que Allah Hu Ta´ala nos ha bendecido a este Ijvan, siéndolo capaces de hacerlo.

Me parece que hemos llegado a un punto donde uno siente una sensación de seguridad, bueno, hago mis oraciones, hago mi tesbih, voy al dergah, pago mi Zakat, hago esto y aquello, así que estoy bien y tengo una sensación de que cuando aparece este estado, hay grandes peligros – que Allah Hu Ta´ala nos proteja – hay peligro en puerta. Esto es lo que quiero advertirles. Hay personas que no saben, porque de acuerdo a la Shariá, los menores de edad, los locos, los enfermos, no tienen responsabilidades, son perdonados por Allah Hu Ta´ala. Un niño que muere antes de la edad de la pubertad, se va derecho al Paraíso. Pero las obligaciones aumentan con el avance espiritual. En la Tarika, contra más avanzas, tus deberes se incrementan, tu tesbih se incrementa, y así como se incrementan, también se incrementan los peligros y tengo que advertirles esto…

Una vez un sultán, por alguna razón, rompió su ayuno adrede, en Ramadán y fue al Sheij y le preguntó que se suponía que él debía hacer: “Dejé de ayunar un día a propósito”, bueno le contestó el Sheij del Islam :”Tienes que ayunar 60 días más uno, para pagar por ese día”.
El Sultán le dijo: “yo sé Fikr, hay otras alternativas, por ejemplo puedo darle la libertad a un esclavo o puedo alimentar a 600 personas”, “Cierto, contestó el Sheij, pero eso es para gente común, pero tú eres un ejemplo para las personas, posees un estado muy elevado y eres muy conocido, por lo que tienes que pagar más porque sino tu castigo va a ser mayor”.

Todos sabemos lo que le pasó a Hz. Hallaj al Mansur, esto está relatado por Hz. Ibn el Arabi. Cuenta que estaba una noche en un lugar hermoso y había un grupo de gente muy hermosa, y se preguntó que donde estaría y quienes serían esa gente tan hermosa. Una de esas personas hermosas se le acercó y se le presentó como el Profeta Hud (as) y Hz Ibn el Arabi le preguntó entonces que quienes eran las otras personas. El Profeta Hud le contestó que esas personas eran los 240.000 Profetas anteriores a Hz. RasulAllah (saws) y que se habían reunido allí para pedirle a RasulAllah que perdone a Hz.Mansur al Hallaj. Ibn el Arabi le preguntó que qué era lo que había hecho Hz. Mansur que RasulAllah había estado enojado con él por 300 años (esto sucedía 300 años después que Hz. Mansur fuera castigado con la espada de la Shariá). Le explicó que Allah en la Sura Duha dice que Él le iba a dar a RasulAllah todo lo que quisiera hasta estar totalmente satisfecho y que se lo había dicho a RasulAllah en el Mirayy. Cuando Allah Hu Ta´ala le propuso que perdonase o que hiciere lo que quisiese, la respuesta de RasulAllah fue “Oh Señor, pido Tus bendiciones y tu perdón solo para Ibadi Alli Salihim, para el verdadero Habib, el servidor veraz y entonces limita la Rahma de Allah Hu Ta´ala a los Habib y a los Salih. Entonces, Hallaj al Mansur en una de sus jutbas, interpretando la Sura Duha, critica (Astagfirullah) a RasulAllah (saws) y dice que si hubiese sido él, a quien Allah Hu Ta´ala le hubiese ofrecido tal beneficio, él le hubiese pedido que perdonara a todos los cristianos, los kufars, los budistas, a todos y Hallaj había soñado con RasulAllah una noche y le decía “Ya Hallaj, no sabes acaso que ni mis palabras ni mis acciones salen de mí, no tengo Tasaruf, no tengo voluntad, Allah Hu Ta´ala me usa de acuerdo a Su voluntad, yo no tengo nada para decir, todo lo que digo, es Él que me hace decirlo, lo que hago, es Él que me hace hacerlo.”

Este es el nivel de Faná Fillah, él no tiene voluntad propia.
Siguió diciendo: “Ya Hallaj, tú deberías saber esto, y vas a pagar por esta crítica con unas palabras que un día van a salir de tu boca, que no vas a ser tú quien las diga, sino que será Allah que dirá Annal Haqq (Yo soy la Verdad) y serás castigado con la espada de la Shariá.”

Nosotros no somos Hz. Hallaj al Mansur ni tampoco somos sultanes, pero somos, espero, personas que hacen sus oraciones cinco veces al día, que hacen su Tesbih y pagan su Zakat, ayunan en Ramadán y si pueden van al Hayy, y lo hacemos lo mejor que podemos. RasulAllah (saws) dice que estas cosas que son Sunna para ustedes, para mí son fars, por lo tanto si haces tu Sunna, no solamente estás expresando tu cariño, tu amor y tu apego a RasulAllah (saws), sino que esencialmente estás haciendo la forma más elevada de fars.

¿Ahora, que sunna hacemos?
A menudo, espero, que hagan la sunna de las oraciones. La sunna se divide en dos, hay sunna personal que uno tiene que vestirse con ropa limpia, este es un signo del musulmán, no solamente el estar limpio exteriormente, sino interiormente también y se supone que tiene que cortarse las uñas, afeitarse el vello de los brazos y dejarse la barba, pero ¿a quien le importa si se cortan las uñas o están limpios?, eso es algo de lo que uno mismo saca provecho, pero hay otra sunna, que es llamada la sunna social que es mucho más importante que la otra. Por ejemplo, él (RasulAllah) estaba diciendo, “Oh, mi hijo adoptivo, Annas Ibn Malik, escúchame, si día tras día y noche tras noche puedes mantener tu corazón limpio de todo tipo de hostilidad, de todo tipo de venganza hacia alguien, sé así, porque yo lo soy todo el tiempo”. ¿Hacen esto? ¿Son así con su esposa o esposo, de no sentirse hostiles o enojados con sus esposas o sus hijos, o sus vecinos o con el Sr. Bush?
Quien diga que no, que no ha tenido este tipo de sentimientos en su corazón, de venganza, hostilidad o enojo, estaría mintiendo.

Él (RasulAllah) dice también que el que come mientras su vecino está hambriento – hoy el mundo es pequeño y el vecino es palestino, afgano – su Islam no es verdadero. Él dice “Si mientes, no eres uno de los nuestros”.
La limpieza es el signo de un musulmán. Estas son sunnas sociales, ¿cuántas sabemos y cuantas practicamos? Alhamdulillah, debo decir que este jemmad de acá, que muchas personas tratan de aprender, las mil cosas que se dicen que uno debe hacer y las mil cosas que dicen que uno no debe hacer. Son más de mil de cada uno, pero ¿cuántas sabemos?

Bueno, al menos tratamos de saber y conocerlas, aunque no tengamos un éxito perfecto, pero algo, algo hacemos.

Realmente estoy contento, orgulloso y los quiero mucho también, pero siento que esta situación, cuando uno llega a este punto, hay dos peligros, uno es que tu ego está muy enojado, está acorralado contra la pared, está muy descontento, tu nafs ammara está restringido y se está enojando cada vez más y va a hacer su mejor esfuerzo para engañarte, para distraerte y para llevarte al desastre y les estoy pidiendo que sean muy cuidadosos.

No solamente tenemos que cuidarnos de nuestro nafs ammara, también tenemos que ver las pruebas de Allah Hu Ta´ala, porque cuanto más elevado estás, las pruebas serán más duras, más difíciles. Piensen en RasulAllah (saws), en Hz. Hud (as), en Jesús (as), que cuanto más avanzaban, más preparado te encuentran para enfrentarlas, estás preparado para combatir con uñas y dientes con tu nafs ammara. Tu Amigo te pondrá pruebas y tu enemigo tratará de hacerte resbalar. Por lo tanto tengan mucho cuidado, tengan mucho cuidado, tengan mucho cuidado, porque veo ciertos signos de esto, el demonio está asomando su cabeza y les ruego que tengan cuidado.

Tenemos ejemplos de esto, teníamos alguien acá, que no voy a nombrar, alguien que amábamos mucho y era de los mejores entre nosotros... se resbaló y está afuera. Acabado.

Nunca, nunca, se sientan seguros
Cuando Allah Hu Ta´ala echó fuera del paraíso al Sheitán al aim, Yibril (as) lloró y Allah Hu Ta´ala le preguntó porque lloraba, si era porque sentía pena por Sheitán al aim. (Algunos dicen que Sheitán al aim era un yinn o un ángel). El punto es que RasulAllah (saws) cuando fue al Mirayy, vio palacios de rubíes y todo tipo de piedras preciosas y le preguntó a Yibril (as) de quienes eran esos palacios, de que profeta eran. Yibril le contestó que eran los palacios de Sheitán al aim, que se llamaba Harís, ¿saben lo que significa Harís? Significa ambicioso, ¿pero de que tenía ambición?
No quería ser famoso, ambicionaba la aprobación de Allah Hu Ta´ala.
Rezó por miles y miles de años y eso lo volvió arrogante por sus logros, y vean como cayó.

Nunca se sientan seguros, y me incluyo en ello, caminen en puntas de pie, mirando donde pisan.

As Salam Aleikum

... Esta es una advertencia, es pero que hayan escuchado.
No es un castigo. ¿Porqué nos castigaría Allah Hu Ta´ala, si estamos haciendo lo mejor que podemos? Lo que si es posible es que nos ponga pruebas más difíciles, mientras nuestro Sheitán privado está realmente muy enojado y usará todos sus trucos para hacernos caer, así que tengan cuidado por ambos lados: por un lado, paciencia y por el otro, batallar.

Batallen con el nafs ammara y tengan paciencia con las pruebas de Allah Hu Ta´ala.
Allah Hu Ta´ala dice: “Estoy junto al que tiene paciencia”.
Si pierdes tu paciencia, gritando y reclamando, entonces has fallado. Esperamos recompensas, ¿no es cierto? Pero pensemos, ¿qué haces para poder respirar?
Mi Effendi solía decir que uno debería decir dos veces Alhamdulillah, una cuando inhalas y otra cuando exhalas, y no nos damos cuenta realmente. Hacemos una cosita aquí y otra allá y ya queremos la recompensa de Allah Hu Ta´ala. ¡Un poco de Hayá!

El Islam se practica 24 horas al día, no como otras religiones que son para un día a la semana. No significa esto que te tienes que pasar las 24 horas rezando. El otro día leí que el Ibad es hacer algo difícil de hacer, algo que parece difícil de hacer: ¡Ah, esto otra vez, no, no tengo ganas de hacerlo! Bueno, si lo haces es Ibad, no es oración, no es ayuno, no, eso es Ibad. Me acordé ahora que mi esposa me había pedido que moviera unos sacos de arena y los pusiera en un arenero que tengo para mis nietos y no sé porqué, tenía la intención de hacerlo ayer, y pasó una cosa y otra más y todavía no lo hice, pero es Ibad, mañana por la mañana lo haré, aunque no he querido hacerlo y le busqué la vuelta. Esta situación la vivimos continuamente con nuestra esposa, hijos.

Cuando haces eso que tu nafs no tiene ganas de hacer, eso es Ibadat.

(...) Yo les cuento lo que leo, ¿ustedes leen? Algunos estuvieron aquí por treinta años, ¿cuántos libros leyeron sobre el Islam y que sabemos?, ¿nada? ¿Si no lees, como vas a aprender? con sólo venir aquí una vez a la semana y que yo les cuente lo poco que se por una hora, eso no es suficiente, no es suficiente…

Tosun Bayrak Efendi

   
 

Artículos
Sobre las Consecuencias del Tadbir
Ibn ‘Atâ’ Allah al-‘Iskandari
<<volver


Acepciones de Tadbir: Determinación, consideración, decisión, gestión, programación.

Fue su propio tadbîr lo que condujo a Adán, la paz sea con él, a comer del árbol prohibido.

Satanás dijo a Adán y Eva, la Paz sea con ambos:
“Vuestro Señor sólo os ha prohibido este árbol para que no seáis ángeles o eternos moradores” (C. VII.20).
Adán, la Paz sea con él, reflexionó y quedó convencido de que la morada eterna junto al Bienamado era lo más deseable y, por tanto, era preferible transformar el estado ‘adámico’ en estado angélico, bien porque el estado angélico sea superior o bien porque Adán así lo creyese.
Cuando Adán se propuso, la Paz sea con él, este objetivo, comió del árbol, ¿y qué le condujo a ello sino la aparición del propio tadbîr?


Fue la Voluntad de Dios que, de esta manera, descendiese a la Tierra y hacerle Su representante en ella. Menguó en el aspecto formal pero creció en su contenido espiritual. Por eso afirma el shaij Abû-l-Hasan, Dios tenga misericordia de él: “¡Por Dios! Dios no hizo descender a Adán a la Tierra con el fin de privarle de nada, lo hizo con el fin de completarle”.

Continuó elevándose hacia Dios, unas veces, por la escala de la proximidad y la elección, otras, por la de la bajeza y la necesidad. Esta es la realización más completa.

El creyente debe estar convencido de que todo Profeta y Enviado es llevado siempre de un estado a otro más perfecto. Presta atención a lo que Dios ha dicho: “La Otra Vida es mejor para ti que la presente” (C. XCIII.4). Ibn ‘Atiya [i] comenta: “El estado posterior es mejor que el precedente cuando ya has conocido éste”.

Si has comprendido bien te darás cuenta de que a Dios ¡glorificado sea! Le corresponde decidir y gobernar. Había predeterminado poblar la Tierra con los hijos de Adán, que entre ellos apareciesen hombres virtuosos e injustos consigo mismos y que la ciencia de Su Designio se realizase y manifestase plenamente.

Dios, exaltado sea, quiso que, por medio del Árbol, Adán descendiese a la Tierra y que su descenso sirviera para que Dios le concediese Su representación en ella, jilafah. Por eso el shaij Abû-l-Hasan, Dios esté satisfecho de él, dice que “en pago a una desobediencia se le concedió el honor de la representación y se aceptó el arrepentimiento de toda su posteridad hasta el Día de la Resurrección”.
El descenso de Adán a la Tierra se produjo por disposición del Decreto Divino antes de que se creasen los Cielos y la Tierra. El shaij Abû-l-Hasan dice:
“¡Por Dios! Él ha hecho descender a Adán a la Tierra antes de que fuera creado, pues afirma: ‘He de poner en la Tierra un representante’ (C. II.30). Por lo tanto formaba parte de la excelencia del tadbîr de Dios con Adán hacerle comer del Árbol, que descendiera a la Tierra y, así, colmarle con el cargo de representante y guía.

A continuación vamos a tratar de los beneficios y privilegios que Adán, sobre él la Paz, recibió gracias a este acontecimiento, para que comprendas que los elegidos tienen una condición que no posee nadie más que ellos, porque Dios les ha concedido algo que sólo a ellos concierne.
En el hecho de que Adán comiese del árbol y viniese a la Tierra hay una serie de beneficios: Adán y Eva, la Paz sea con ambos, estuvieron en el Paraíso y pudieron conocer el Sustento, el Don y la Excelencia Divina. Dios quiso, por el misterio oculto de la gracia de Su tadbîr, que comiesen del árbol para hacerles conocer la magnanimidad, hilm, el pudor, sitr, el perdón, magfira, el arrepentimiento, tawba, y la elección, iytiba’iya.

1.La magnanimidad fue que no se les castigó inmediatamente después de cometer la falta. Magnánimo es quien no se apresura a castigarte por lo que haces, sino que te tolera hasta que te perdona y te agracia, o bien te trata duramente y te castiga.

2.Dios les hizo conocer el pudor cuando comieron del árbol y se hicieron evidentes sus vergüenzas, al desaparecer las prendas del Paraíso, y se cubrieron con hojas: “Y se pusieron a coser hojas del Paraíso” (C. XX.121), debido al sentimiento de pudor.

3.Dios, glorificado y exaltado sea, quiso hacerle conocer Su Elección y le estableció sobre dos estaciones: el arrepentimiento y la guía divina. Así, Dios quiso que Adán conociese la anterioridad de Su Elección y de Su Asistencia. Dios decretó que comiera del árbol, pero no dispuso que comer del árbol fuera un medio de apartarse de Él ni de cortar con el flujo de Su Gracia; todo lo contrario, fue un modo de manifestar Su Amor y Su Atención con él. Los maestros dicen que “a quien la Divina Providencia elige no le echan a perder las faltas”. ¡Cuántas veces la desobediencia acaba con el amor! Amor auténtico es el de quien te ama tanto cuando eres fiel como cuando le faltas.

La afirmación, “Luego su Señor le escogió” (C. XX.122), no quiere decir que el hecho de escogerle ocurriese entonces. Fue anterior a su existencia. Lo único que sucedió después del pecado es que se manifestó la prueba de Su Elección. Lo que Dios quiere decir con “Luego su Señor le escogió”, es que le mostró la prueba de Su Elección y de Su Asistencia, facilitándole el arrepentimiento (la vuelta hacia Él) y Su guía; y termina con las palabras: “Luego su Señor le escogió, aceptó su arrepentimiento y le guió” (C. XX.122). Tres aspectos que son resultado uno de otro: la elección, la aceptación y la guía.
Debes comprender que, al hacerle descender a la Tierra, Adán pudo conocerle en la Sabiduría de Su Ciencia, igual que en el Paraíso Le reconocía por los destellos de Su Omnipotencia. Por eso, como este mundo es el dominio de las causas intermediarias, cuando Adán, la Paz sea con él, descendió a la Tierra, aprendió a arar, a cultivar y a todo aquello que precisaba como medios de vida.

Dios le hizo realizar lo que ya antes de descender le había enseñado: “Que no os expulse (a ambos) (Satanás) del Paraíso pues serás desgraciado” (C. XX.117). A lo que se refiere con “serás desgraciado” es a la fatiga de las condiciones manifestadas, no a la desgracia como algo opuesto a beatitud. La prueba de esto es que dice “serás desgraciado”, no dice “seréis desgraciados (ambos)” [ii] ya que la fatiga y la carga es algo propio del hombre y no de la mujer. Dios, exaltado sea, ha dicho: “Los hombres son responsables de las mujeres porque Dios les dio la preferencia” (C. IV.34). Si hubiera querido indicar que tal desgracia fue causada por la ruptura o por el alejamiento, habría dicho: “seréis desgraciados”. El singular indica que esa desgracia no significa ruptura ni alejamiento. De todas formas, y en cualquier caso, tendríamos que pensarlo mejor e interpretarlo como hemos comentado [iii].

El hecho de comer del árbol no fue una oposición ni una transgresión de Adán, la Paz sea con él. Pudo tratarse tan sólo de un olvido. Se puso a comer sin recordar el mandato, como ha dicho algún maestro de acuerdo con la palabra de Dios: “Habíamos hecho un pacto con Adán anteriormente, pero olvidó y no encontramos resolución en él” (C. XX.115). O quizás sí que recordase el Mandato y, a pesar de eso, deseó hacerlo; pero si lo deseó, fue sólo porque se le había dicho: “Vuestro Señor os ha prohibido este árbol para que no seáis unos ángeles o moradores eternos” (C. VII.20). Fue el amor por Dios y el deseo ardiente de Él lo que le llevó a procurarse la eternidad de la compañía y la permanencia en Él, buscando el estado angélico, ya que Adán, la paz y la bendición sean con él, había podido contemplar directamente la proximidad de los ángeles con respecto a Dios. Comiendo del árbol trató de conseguir la condición angélica, porque ésta sea superior o porque así lo creyese él. Del mismo modo hay divergencias entre la gente de la Ciencia y del Conocimiento sobre la superioridad del estado angélico y el profético. Además, Él, glorificado sea, añade: “Y les juró (Satanás): soy un buen consejero vuestro” (C. VII.21). Adán pensó que, quien jurase por Dios, no podría mentir, como dice a continuación: “Les hizo caer con engaño” (C. VII.22).

Cuando Adán comía (en el Paraíso) no le causaba ningún trastorno, sólo tenía una secreción como la del almizcle —igual que la tienen los que entran en el Paraíso— pero, al comer del árbol prohibido, tuvo necesidad de evacuar su vientre. Entonces escuchó: “¡Adán! ¿dónde podrás hacerlo? ¿En los estrados, en los lechos o en las orillas de los ríos? Desciende a la Tierra, en la que es posible hacer tal cosa”. Cuando se produjo la desobediencia pagó sus consecuencias. ¿Cómo no va a traer consecuencias actuar con desobediencia? ¡Tenlo en cuenta! [iv].

MEDITACIÓN

Todo lo que Dios ha prohibido es un árbol y el Paraíso es la presencia de Dios.
A Adán, que es tu corazón, y a Eva, que es tu alma, se les dijo: “no os aproximéis a este árbol pues formaríais parte de los extraviados”. Adán, cuando comió del árbol, fue preservado por la Asistencia Divina y descendió a la Tierra como representante, mientras que tú, cuando comes del árbol prohibido, desciendes a la tierra de la ruptura, ¿comprendes?.
Si disfrutas del árbol prohibido sales del paraíso de la concordia hacia la tierra de la discordia, y tu corazón será desgraciado.

El momento de la ruptura sólo causa la desgracia del corazón, no del alma, porque la ruptura coincide con los deleites, los caprichos y las distracciones del alma humana.

Dios, exaltado sea, se dio a conocer primero a Adán, la Paz sea con él, en la creación existencial, y él Le invocó por su nombre de Todopoderoso, Qadîr. Luego en la elección providencial, y Le imploró como Aquel que escoge a quien desea, Murîd. Después se le dio a conocer en la determinación de Su Decreto al prohibirle comer del árbol, y Le invocó como Juez de todo decreto, Hakîm. A continuación por haber decidido que comiese de él, y Le invocó por Su nombre de Constriñente, Qahir. No le castigó de inmediato, por su falta al comer del árbol, y Le invocó: “¡Oh Magnánimo!”, Halîm. No le echó en cara su falta y Le invocó: “¡Oh El que cubre!” Sattâr. Se volvió arrepentido hacia Él y Le invocó: “¡Oh El que acepta al arrepentido!” Tawwâb. Le mostró que comer del árbol no le privaba de Su Amor y Le invocó: “¡Oh Señor del Amor!” Wadûd. Después le hizo descender a la Tierra y le facilitó los medios de vida, y Le invocó: “¡Oh El que trata con benevolencia!” Latîf. Le fortaleció para realizar su misión, y Le invocó: “¡Oh Socorredor!” Mu‘in. Le hizo contemplar el secreto del acto de comer, de la prohibición y del descenso, y Le invocó por la ciencia de Su sabiduría, Hakîm. Le socorrió frente a enemigos y trampas, y Le invocó: “¡Oh Salvador!” Nasîr. Le ayudó a cumplir con las obligaciones de la servidumbre, y Le invocó: “¡Oh Sostén de todas las cargas!” Zahîr.

Le hizo descender a la Tierra para que se realizase plenamente toda posibilidad de ser y se cumpliesen las condiciones propias de cada una de ellas. En Adán, la Paz sea con él, se realizaron completamente las dos estaciones de la servidumbre: la que corresponde al libre devenir de las disposiciones divinas, tasrîf; y la que corresponde a la carga propia de las condiciones de la existencia, taklîf. El favor y el beneficio que Dios le hizo fue inmenso, ¡fíjate bien!
Toda estación en la que se encuentre el servidor tiene su fundamento en la estación de la servidumbre, y todas las estaciones sólo son funciones dependientes de esta estación. La prueba de que la servidumbre es la más noble estación está en todas estas afirmaciones de Dios, glorificado y exaltado sea: “¡Gloria a Aquel que trasladó en una noche a Su siervo!” (C. XVII.1), “Lo que hemos hecho descender en Nuestro siervo” (C. VIII.41), “Kaf, ha, ya, ‘ain sad. El recuerdo de la Misericordia de tu Señor a Su siervo Zacarías” (C. XIX.1,2), “Cuando el siervo de Dios se levantó a invocarle” (C. LXXII.19) [v].

Cuando al Enviado de Dios, Dios le colme de bendición y de paz, se le dio a escoger entre ser un profeta rey o un profeta siervo, prefirió la servidumbre de Dios. Esto demuestra que es la estación más excelsa y el mayor grado de proximidad. Él, Dios le colme de bendición y de Paz, dijo: “Sólo soy un siervo, no como reclinado en alto; sólo soy el siervo de Dios; como igual que comen los esclavos”. Al mismo tiempo afirma: “Soy el señor de la descendencia de Adán, sin jactancia”.

He oído decir al shaij Abû-l-‘Abbas que, sin jactancia, quiere decir “no me jacto por la primacía, sólo me enorgullezco por la servidumbre a Dios”. Este es el motivo de la existencia, pues Dios ha dicho: “He creado a los genios y a los hombres para que me sirvan” (C. LI.56).
Los actos de culto son el aspecto exterior de la servidumbre, la servidumbre es su espíritu. Cuando hayas comprendido que el espíritu y el secreto de la servidumbre está en el abandono de la elección propia y en la total ausencia de oposición a los decretos, te resultará evidente que la servidumbre consiste en dejar toda autodeterminación y preferencia frente a la Señoría. La estación de la servidumbre, la más noble de todas, no se realiza, de hecho, más que con el abandono de sí mismo. El auténtico servidor debe abandonarse, entregarse a Dios, dejar todo por Él, siguiendo el camino que conduce a la estación más perfecta por la vía más excelsa.

El Enviado de Dios, Dios le colme de bendición y de Paz, escuchó a Abû Bakr recitar el Corán en voz baja, y a ‘Umar, Dios esté satisfecho de ambos [vi], hacerlo en voz alta. Preguntó a Abû Bakr:

— “¿Por qué bajas la voz?”
—“Me hago oír de Quien me escucha en secreto, contestó éste”
Y a ‘Umar:
—“¿Por qué levantas la voz?”
—“Para despertar al soñoliento y rechazar a Satanás”
Entonces les dijo:
—“¡Abû Bakr! levanta un poco la voz, ¡‘Umar! bájala un poco”.
Nuestro shaij Abû-l-‘Abbas, Dios sea Misericordioso con él, decía: “El Profeta quería que cada uno prescindiese de su propia voluntad para hacer la voluntad del Profeta, que Dios colme de bendición y de Paz”.

Reflexiona sobre este hadiz, Dios tenga misericordia de ti, y podrás darte cuenta de que el acto de culto más meritorio es prescindir de la voluntad individual. Abû Bakr y ‘Umar respondieron cada uno a la cuestión del Enviado de Dios explicando el buen propósito que tenían. Después de esto, el Enviado de Dios, la Paz sea con él, les hizo prescindir de aquello que se proponían correctamente para atenerse sólo al buen parecer del Enviado de Dios.

COMENTARIO

El pueblo de Israel, al entrar en el desierto, fue alimentado con el maná y las codornices, que Dios les concedió como único alimento y que hacía brotar de la fuente del Maná [vii], sin causarles cansancio ni esfuerzo alguno. Pero sus almas, cargadas con el peso de los hábitos y privadas de la contemplación del tadbîr de Dios, solicitaron a Moisés que pidiera lo que tenían por costumbre: “ ‘Pide a tu Señor por nosotros para que la tierra nos produzca sus legumbres, sus pepinos, sus granos, sus lentejas y sus cebollas’. Moisés respondió: ‘¿Deseáis cambiar lo mejor por lo más bajo? bajad a las urbes y allí tendréis lo que pedís’. El envilecimiento y la miseria les afligió y sufrieron la cólera de Dios” (C. II.61); porque abandonaron lo que Dios había escogido para ellos, como más conveniente, por lo que ellos preferían para sí mismos; y les dijo para reprenderles: “¿deseáis cambiar lo mejor por lo más bajo? Descended a las urbes”.

Según el comentario exotérico, “¿deseáis cambiar?”, se refiere al grano, las cebollas y las lentejas a cambio del maná y las codornices, a pesar de que estas dos especies fueran incomparables por el gusto y por el hecho de que su obtención no requería dificultad. La interpretación esotérica de “¿deseáis cambiar?” es: vuestro propio deseo por el deseo de Dios para vosotros. “¿Deseáis cambiar lo más bajo?”, que es lo que os satisface, “por lo que es preferible”, que es lo que Dios desea para vosotros. “Descended a las urbes” porque lo que vosotros ansiáis es más propio de las zonas pobladas, amsâr [viii]. El significado interior de esto es: descended del cielo del no actuar y de la excelencia con que Dios administra y decide por vosotros, hacia la tierra de la autodeterminación y preferencia individuales, que se caracteriza por el envilecimiento y la miseria producida por vuestra propia elección frente a Dios.

Si esta comunidad [ix] hubiese estado en el desierto, no habría dicho lo que dijo el pueblo de Israel, debido a la evidencia de las luces espirituales y al estado de contemplación interior. ¿Fíjate cómo el pueblo de Israel, al comienzo de su misión, le dijo a Moisés, y ésta fue la causa de su paso por el desierto: “Ve tú y tu Señor y combatid ambos. Nosotros permaneceremos aquí sentados” (C. V.24). Por último dijeron: “Pide a tu Señor para nosotros...” Al comienzo, se opusieron a la propuesta de la Orden Divina, y, al final, prefirieron para sí mismos algo distinto a lo que Dios eligió para ellos.

Muchas de las cosas que se cuentan sobre el pueblo de Israel muestran su alejamiento de la Realidad Esencial y de la Vía auténtica. Por ejemplo, cuando dijeron: “Haznos ver a Dios de modo manifiesto” (C. IV.153). En otra ocasión, al cruzar el mar que acababa de abrirse para ellos, con la humedad del agua aún bajo sus pies, pasaron junto a un pueblo que se entregaba a los ídolos y dijeron a Moisés: “Haznos un dios como los dioses de esta gente” [x]• Moisés les respondió: Sois un pueblo de ignorantes (C. VII.138).

En otro versículo dice: “Cuando sacudimos el Monte encima de ellos como si fuese una cubierta, pensaron que iba a caer sobre ellos. Coged lo que os damos con fuerza” (C. VII.171). Las montañas del temor reverencial y de la Inmensidad Divina fueron sacudidas sobre los corazones de esta comunidad. Cogió el Libro con la fuerza de la fe, y esto la consolidó y la fortaleció preservándola de adorar el becerro y otras cosas semejantes, porque Dios la había elegido y la elogió con estas palabras: “Sois la mejor comunidad que hemos hecho surgir entre los hombres” (C. III.110), y “Así os hemos convertido en una comunidad del medio” (C. II.143), es decir, unos testigos excelentes.

De todo esto se desprende que la afirmación propia y la elección es el más grave de los pecados y de las impiedades. Deja tus preferencias, si quieres lo que prefiera Dios para ti. Si deseas la excelencia de Su gobierno no quieras imponer tu gobierno y si deseas llegar al Objetivo no tengas ningún otro objetivo. Por eso cuando le preguntaron a Abû Yazid [xi]: “¿Qué quieres?” Respondió: “Quiero no querer”. Su deseo, lo único que le pidió a Dios, fue perder su propia iniciativa, porque sabía que era ése el más excelente de los carismas y el mejor medio de aproximarse a Él.

A veces, alguien puede obtener carismas exteriores mientras en él sigue latente el tadbîr. Los auténticos carismas son el abandono del tadbîr y la entrega al Decreto Divino. El shaij Abû-l-Hasan, Dios tenga Misericordia de él, dijo que “sólo hay dos carismas que resumen y engloban a todos: el carisma de la fe, que trae consigo la certeza y la contemplación, y el carisma de proceder de acuerdo con las enseñanzas religiosas, apartándose de las pretensiones y los engaños del alma”. Quien recibe ambos carismas, y luego sienta deseo de otros, o bien es un falso servidor que se engaña a sí mismo o carece del suficiente conocimiento y de recta intención. Es como alguien a quien el rey aceptase en la intimidad de su compañía y él echara de menos cuidar las cuadras y dejar ese privilegio.

Todo carisma que no vaya acompañado de la satisfacción divina indica que, quien lo posee, es presa de la ilusión o del extravío más completo. El carisma sólo es auténtico cuando va acompañado de la satisfacción de Dios, y quien está sujeto a la satisfacción de Dios, prescinde del tadbîr frente a Él y deja sus preferencias entre Sus Manos.

Alguien dijo que Abû Yazid ya quiso algo, al querer no querer. Esas palabras son de quien carece del verdadero conocimiento. Sólo quiso no querer porque Dios desea para todos Sus siervos que carezcan de iniciativa frente a El. Su deseo de no querer concuerda con la Voluntad de Dios.
El shaij Abû-l-Hasan dice que todas las disposiciones y órdenes de la Ley sólo son para ti una cuestión de “oigo y obedezco” [xii] Este es el planteamiento fundamental del estudio de la Ley Divina y de la ciencia revelada, dominio que da acceso a la ciencia de la Realidad Absoluta que Dios concede a quien está en condiciones de recibirla [xiii].

Con esta afirmación, el shaij, quiere mostrarnos que cualquier iniciativa conforme a la Ley Divina no se opone al estado de servidumbre, basado en prescindir de la elección individual, para que el intelecto que no haya alcanzado la comprensión de la Verdad no se deje engañar, y piense que las obligaciones y los actos de piedad y de culto tradicionales son contrarios a la pureza de la servidumbre al tratarse de una forma de decisión propia. El shaij, Dios tenga misericordia de él, aclara que todas las disposiciones y órdenes de la Ley Divina no son ocurrencia tuya. Sólo debes oponerte a tu propio tadbîr y a tu propia elección, ¡no al tadbîr de Dios y de Su Enviado!

Cuando Abû Yazid prescindió de su querer fue porque Dios así lo quería de él, sin que este deseo excluyera la servidumbre que se le exigía. La Vía que lleva hacia Dios, Altísimo, es la supresión de la propia iniciativa; hasta el punto de que el shaij Abû-l-Hasan dijo: “El santo no llegará a Dios en tanto haya en él un resto de tadbîr y de elección propia”.

He oído decir a nuestro shaij Abû-l-‘Abbas: “El servidor no llegará a Dios hasta que desaparezca su deseo de llegar a Dios”. Quiere decir, pero Dios es el más sabio, que desaparezca ese deseo por una cuestión de cortesía con Dios, adab [xiv] no por un sentimiento de cansancio; y puede referirse también a que contemple, cuando está próximo el momento de su Llegada a Él, que ésta no se debe a sus méritos ni a sus cualificaciones. En esto consiste suprimir su deseo de la Llegada, y no por “cansancio” o despreocupación hacia Dios.

Si deseas la iluminación debes prescindir del tadbîr, sigue la vía hacia Dios que ellos siguieron y obtendrás lo que ellos obtuvieron. Practica su método espiritual y su ejemplo, “arroja tu bastón, éste es el flanco del Valle” [xv].

En mis comienzos le escribí algo, sobre esto, a uno de mis hermanos:

“¡Amigo! Esta caravana sigue incesante su marcha
mientras nos quedamos sentados. ¿Qué haces?
¿Quieres quedar atrás,
atrapado por la pasión y los deseos?
El lenguaje de la existencia te dice claramente
que todos los seres son efímeros
Sólo ve el fin del camino quien,
libre de la dualidad, no se deja seducir por los deseos.
Quien percibe la Verdad antes que las cosas,
las hace desaparecer en Su Productor.
Sus signos son luces para el caminante
y realización de secretos para quien retorna.
Levántate, observa los seres y la luz que los envuelve,
El alba de la proximidad es tu dirección
[al levantar el día.
Sé Su servidor y ponte en Sus Manos.
Guárdate del tadbîr, ¿cuál es su provecho?
¿De qué dispones si es otro El que decide?
¿Puedes enfrentarte a los decretos de Dios?
Abandonar toda iniciativa y deseo
es el objetivo final. ¿Me oyes?
Así actuaron los hombres de antes. Alcánzales
siguiendo sus pasos.
¡Que llore por sí mismo quien buscó (la Verdad)
sin sentir el resplandor de los que aman!
¡Que llore por sí mismo quien se lamentó! (de perderla).
¿Llegó el momento y quedó distraído?”

Has de saber, Dios te asista, que Él tiene servidores que están libres del tadbîr gracias a la educación y a la enseñanza que reciben de Dios. Las luces han hecho desaparecer los arraigados propósitos de su tadbîr y los conocimientos y secretos espirituales han abatido las montañas de su elección propia. Se aposentaron en la mansión de la satisfacción y sintieron la dicha de esa estación, hasta el punto de pedir a Dios socorro con toda su fuerza por temor a que la dulzura de la satisfacción les distrajera de Él, les atrapara y quedaran presos en ella.

El shayj Abû-l-Hasan, Dios tenga misericordia de él, cuenta: “Al comienzo de mi vía espiritual determinaba qué tipos de actos de devoción debía realizar. A veces, decidía quedarme en los montes y en los desiertos, otras, que debía volver a las ciudades y aldeas para tener contacto con los hombres de ciencia y de élite. Me hablaron de un santo de la zona del Magreb que vivía en una montaña de aquella zona y salí en su búsqueda [xvi] Llegué junto a él de noche, pero me pareció mal visitarle en ese momento; entonces, le escuché desde fuera que decía: ‘¡Dios mío! Algunos te piden el favor de tus criaturas y, una vez que se lo has concedido, quedan satisfechos de Ti. ¡Dios mío! yo te pido que Tus criaturas me traten con mezquindad para que sólo encuentre asilo en Ti’. Me dije a mi mismo: ‘Mira de qué océano emerge este maestro’. Cuando amaneció me fui a visitarle, le saludé y le dije: ‘¿Cómo te encuentras?’. ‘Me quejo a Dios de la frescura de la satisfacción y la entrega a Él como tú te quejas del ardor del tadbîr y de la elección’, me respondió. Exclamé: ‘Señor, en cuanto a mi queja del ardor del tadbîr y de la elección, como tú dices, es mi situación; pero, en cuanto a tu queja de la satisfacción y de la entrega, no comprendo lo que quieres decir’. ‘Temo que la dulzura de ambas me distraiga de Dios’, respondió. Después le pregunté: ‘Señor, ayer te oí decir: ¡Dios mío! hay gente que te pide el favor de tus criaturas y, una vez que se lo concedes, quedan satisfechos con esto. Te pido que tus criaturas se muestren mezquinas conmigo para que sólo encuentre asilo junto a Ti’. Me respondió sonriendo: ‘Hijito mío, en vez de pedirle que te conceda el favor de sus criaturas, di: Señor, sé para mí. ¿Te servirían de algo? ¿A qué viene, entonces, tal inquietud?’ ”.

COMENTARIO

La perdición del hijo de Noé se debió al deseo de volver a su propio tadbîr, no satisfecho con el tadbîr que Dios prefería para Noé y quienes estaban con él en el Arca. Noé le dijo: “‘¡Hijito mío! sube con nosotros y no seas de los incrédulos”. El respondió: “Buscaré refugio en una montaña que me preserve del agua”. “Sólo a quien Dios haya hecho misericordia está hoy preservado de Su Mandato” (C. XI.42). Se refugió en la montaña de su inteligencia, que no era sino la representación de su tadbîr. Por eso Dios dice: “Una ola pasó entre ambos y se quedó entre los sumergidos” (C. XI.43). En el sentido exotérico, por el diluvio, en el esotérico, por la expulsión de la Presencia Divina.

¡Oh criatura! reflexiona sobre esto y, cuando choquen contra ti las olas de los decretos divinos, no te vuelvas hacia la montaña de tu inteligencia engañosa, para que no seas de los sumergidos en el océano de la ruptura. Vuélvete al Arca de la protección divina y de la confianza en Dios, “Quien busca protección en Dios, es guiado hacia la Vía Recta (C. lII.101). “A quien se remite confiado a Dios, Él le basta” (C. LXV.3). Si actúas así, el Arca de la salvación te posará sobre la tierra de la seguridad, luego descenderás en el estado de proximidad, libre de todo mal, y obtendrás las bendiciones de la Unión, así como todas las especies que están contigo y que son los mundos de tu existencia. Comprende esto y no seas de los distraídos, sirve a Tu Señor y no seas de los ignorantes. Convéncete de que la pérdida del tadbîr y de la elección propia es lo más importante que tienen los hombres de la certeza, lo que más buscan los que practican la piedad y el mejor adorno con el que se visten los gnósticos.

Sobre el abandono de sí mismo - Capitulo 4
Ibn ‘Atâ’ Allah al-‘Iskandari


   
 

Trabajo
El Principio de la Discontinuidad
Nada sigue siendo lo que originalmente fue.
<<volver

"Todo aquello que nace, muere. Todo aquello que es construido, se derrumba. Todo aquello que se une, se dispersa. Toda creación tiene un final. Hay un reino que trasciende el mundo visible. Hay una condición transformadora la cual existe aun cuando algo ha muerto"


En este mundo todo es energías, vibraciones. Energías y vibraciones provenientes de varias fuentes que prosiguen en diversas direcciones, cruzándose entre sí. Es nuestro cerebro el que interpreta estas energías y vibraciones dándole para nosotros un significado y un sentido, y para cada uno significados y sentidos distintos.

Según las ideas occidentales las vibraciones son continuas. Pero la manera de ver esto del conocimiento antiguo es distinta; ubica el principio de la discontinuidad cómo una condición transformadora, necesaria de percibir. Es decir, saben que no todo va a seguir como empezó, no todo va a terminar como terminó ayer. Que nada sigue un rumbo fijo.

La incomprensión de este principio en occidente ha generado mucha angustia. El hombre es una máquina, está gobernado por su mente; la mente es cómo una computadora que compara registros del pasado con cosas que pasan en el presente, copia y pega. La mente es interpretación y especulación, por esta razón depende de la continuidad de las cosas, y rechaza al mencionado principio.

Pero la vida no es una maquina, nada es como fue. Esto explica muchos problemas en el mundo. Nada en el mundo permanece en su lugar. Nada sigue siendo lo que originalmente fue. Todo se mueve. Todo se desplaza… Nada sigue siendo lo que fue.

La mente busca seguridad

La gente pide lo que no se puede. ¿Quieres seguridad para el futuro? No es posible. ¿Quieres seguridad absoluta para el mañana? no puede garantizarse, esto NO está en la naturaleza de la Vida.

El futuro permanece abierto: el banco puede ir a bancarrota, la esposa puede fugarse con otro, el marido puede morirse, los niños pueden resultar de poco mérito. ¿Quién sabe algo del mañana? Puede que te pongas enfermo, puede que te quedes lisiado. ¿Quién sabe algo del mañana?

Pedir seguridad para el mañana significa vivir con miedo constante. La seguridad no es posible. Cuando temes a la inseguridad, tu miedo no puede ser destruido. Habrá miedo y mientras tanto te estás perdiendo el momento presente. Con el deseo de seguridad en el futuro estás destruyendo el presente, que es la única vida disponible. Y estarás cada vez más convulsionado, asustado y avaricioso…

Sheik Muzzafer Ozzak r.a. ha dicho:

“Todo aquello que nace, muere. Todo aquello que es construido, se derrumba. Todo aquello que se une, se dispersa. Toda creación tiene un final. Hay un reino que trasciende el mundo visible. Hay una condición transformadora la cual existe aun cuando algo ha muerto.
Tenemos continuamente enseñanzas de nacimiento y muerte frente a nuestros ojos. Nosotros necesitamos la bendición de ver esto, la cual es una de las más grandes bendiciones...

Una procesión fúnebre pasaba y alguien preguntó: <¿Cual ha sido la causa de su muerte?> Y un sabio contestó: <El ha muerto por haber nacido>.”

   
 

Música Sufi
Usul Ilahi - Segah
Ilahi para cantar todos antes de comenzar a girar en el zikr

<<volver

Bu ask bir bahri es el Usul Ilahi que estamos haciendo en este momento. Quiere decir que es el Ilahi que estamos cantando antes de comenzar a girar en el zikr. En el makam Segah.
Debajo copiamos la letra de dicho ilahi y un pequeño video con la melodía para quien quiera aprenderlo y poder cantarlo en el zikr.


Bu ask bir bahri

Segah Makam
Usul Ilahi

Bu ask bir bahr-i ummandir
Buda hanu kenar olmaz
Delilim sirri kuramdir
Sunu bilende ar olmaz

Suphan Allah Sultan Allah
Her dertler Derman Allah

Seyfullah sözünde mesttir
Seyhinden aldi destir
Divanera kalem nisttir
Ne söylese kinar olmaz

Suphan Allah Sultan Allah
Her dertler Derman Allah


Si no puede ver el video desde aqui siga este linck
http://www.youtube.com/watch?v=mrFsxVBTAI8

   
 

Cuentos & Historias Sufis
Dar desde la Abundancia
Una hermosa parábola de Hz. Issa a.s.
(El profeta Jesús, la Paz sea con él)

<<volver


Un hombre, un hombre rico, contrató a unos braceros para que trabajaran en su huerto. Al mediodía se dio cuenta de que no serían suficientes para acabar el trabajo al atardecer. Así que contrató a más trabajadores. Pero por la tarde se dio cuenta de que incluso con estos no serían suficientes, así que contrató a unos, cuantos más.

Al atardecer, el patrón les pagó por el trabajo que habían realizado. Pero le pagó a todos lo mismo: tanto los que vinieron por la mañana como los que vinieron pon al mediodía y los que vinieron justo antes de que el sol se pusiera recibieron la misma cantidad. Naturalmente, los trabajadores que empeza¬ron por la mañana se enfadaron. Protestaron. Dijeron: «Esto es injusto. Nosotros vinimos por la mañana, hicimos un día entero de trabajo y recibimos la misma recompensa que los otros, que acaban de llegar y no han hecho casi nada. Eso no es justo».

El patrón se rió y les dijo: «¿Acaso lo que habéis recibido no es suficiente por el trabajo que habéis realizado?». Ellos contestaron: «Sí, es suficiente. ¿Pero por qué hemos cobrado lo mismo que estos otros que no han hecho casi nada?». Y el patrón les replicó: «Les he dado desde mi abundancia. ¿Acaso no puedo dar mi dinero? Es mi dinero. Vosotros habéis cobrado. Habéis cobrado por vuestro trabajo. ¿Es que acaso no puedo tirar mi dinero? ¿Por qué la protesta? ¿Por qué os debería preocupar?».

Y Jesús solía decir: «Este hombre es un hombre de caridad. Da desde su abundancia». Eso es lo que los sufíes llaman karamat. Dar solo por dar, no para luego recibir y no para sentir que el otro necesita que yo le de…

   
 


Poemas

El Sin-Lugar
Hz. Rumi
<<volver

"No soy cristiano, ni judío,
ni mago, ni musulmán.
No soy del Este, ni del Oeste,
ni de la tierra, ni del mar.


No soy de la mina de la Naturaleza,
ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua,
ni del aire, ni del fuego.
No soy del empíreo, ni del polvo,
ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de India, ni de China, ni de
Bulgaria, ni de Grecia.
No soy del reino de Irak,
ni del país de Jurasán.

No soy de este mundo, ni del próximo,
ni del Paraíso, ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva,
ni del Edén, ni Rizwán.

Mi lugar es el sin-lugar,
mi señal es la sin-señal.
No tengo cuerpo ni alma,
pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad,
he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco, Uno conozco,
Uno veo, Uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del Amor,
los dos mundos han desaparecido de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer
más que el jolgorio y la jarana".

Hz Rumi


Barakallah Nº 003
Órgano de difusión de la orden Halveti Cerrahi en Argentina
Secciones: Consejos - Sharia - Sohbets - Artículos - Trabajo - Música - Cuentos - Poemas
Edición: barakallah326@gmail.com
www.jerrahi.org.ar - Barakallah Index